Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni recibió la pena por su participación en dos ataques intimidatorios contra la familia de Di María ocurridos en 2024. También fue condenado por integrar una asociación ilícita y participar en una balacera que dejó un herido.

La Justicia de Rosario condenó este miércoles a Sergio Gabriel “Bebe” Di Vanni, integrante de la barra brava de Newell’s, a siete años y seis meses de prisión. El acusado participó en las amenazas contra la familia de Ángel Di María, registradas en marzo de 2024, cuando el futbolista evaluaba su regreso a Rosario Central.
La sentencia se resolvió mediante un acuerdo entre la defensa del acusado y la fiscal Paula Barros. La audiencia se desarrolló en el Centro de Justicia Penal de Rosario, donde la jueza Paula Álvarez homologó el procedimiento abreviado.
Di Vanni integraba una facción de la hinchada rojinegra que disputaba el liderazgo de la tribuna con Leandro “Pollo” Vinardi. Este último fue señalado por sus vínculos con Ariel Máximo “Guille” Cantero, líder de la organización narcocriminal Los Monos.
Las amenazas que recibió la familia del futbolista
La condena contempla dos episodios intimidatorios que tuvieron como objetivo al entorno familiar de Di María. El primero ocurrió en las inmediaciones del barrio privado Funes Hills Miraflores, donde desconocidos efectuaron disparos y dejaron una nota con amenazas.
El segundo ataque se produjo en un edificio ubicado sobre calle Santa Fe al 1700, donde funciona una inmobiliaria vinculada a la hermana del futbolista. Allí dejaron una cabeza de cerdo con una bala incrustada, acompañada por otro mensaje intimidatorio.
Según la investigación, Di Vanni fue responsable de redactar los mensajes encontrados en ambos lugares. Las amenazas buscaban generar temor en la familia del jugador, en medio de las versiones sobre su posible regreso al fútbol rosarino.
La investigación también vinculó al condenado con la estructura delictiva que operaba dentro de la barra brava de Newell’s. La disputa por el control de la tribuna rojinegra fue uno de los elementos centrales de la causa, ya que los ataques buscaban impedir el regreso de Di María a Rosario Central.
Además, la sentencia incluyó su participación en una balacera ocurrida el 24 de julio de 2024 en Coulin al 2000, en Rosario. Durante ese ataque, un hombre recibió un disparo en una pierna.
De esta manera, la Justicia responsabilizó a Di Vanni por las dos intimidaciones contra la familia del campeón del mundo, su pertenencia a una asociación ilícita y su intervención en el ataque armado. La condena se suma a otras sentencias dictadas por las amenazas que rodearon el regreso de Di María al fútbol argentino.

