Un crucero con 3.300 personas a bordo colisionó en Bremerhaven

NewsITe
Un crucero con más de 3.300 personas a bordo colisionó con dos buques portacontenedores en el puerto alemán de Bremerhaven, sobre el mar del Norte, luego de ser desplazado por una fuerte ráfaga de viento mientras iniciaba su travesía hacia las islas Canarias. Pese a lo espectacular del incidente, las autoridades confirmaron que no hubo heridos ni riesgo inmediato para los pasajeros.
El episodio ocurrió el domingo alrededor de las 17.30 hora local (16.30 GMT), cuando el crucero Mein Schiff 3, operado por la naviera TUI Cruises, maniobraba su salida del puerto con asistencia de remolcadores. Según informó la Policía Marítima alemana, una ráfaga de viento repentina desestabilizó la trayectoria del buque y lo empujó contra dos portacontenedores que se encontraban amarrados en el muelle.
Primero impactó contra un buque portacontenedores de menor porte y, segundos después, chocó con otro de mayor tamaño. Este último sufrió una rasgadura de varios metros en su costado de babor, además de daños visibles en las guías de contenedores, lo que obligó a una revisión técnica detallada. El crucero, por su parte, registró destrozos en algunos de sus botes salvavidas, en las grúas que los sostienen y en parte del casco exterior.
Las autoridades del puerto activaron de inmediato los protocolos de seguridad. El Mein Schiff 3 regresó a la terminal para una primera evaluación de daños, mientras que se ordenó inicialmente la prohibición de zarpe para las tres embarcaciones involucradas. Horas más tarde, y tras una inspección preliminar, se levantó la restricción para el portacontenedores que sufrió los daños menos severos.
TUI Cruises detalló que en el momento del incidente viajaban a bordo 2.428 pasajeros y 922 tripulantes. La empresa resolvió cancelar el crucero con destino a las islas Canarias tras determinar que el barco debía ser enviado a un astillero para reparaciones inmediatas, a fin de garantizar plenas condiciones de seguridad antes de retomar operaciones comerciales.
Investigación y consecuencias para los pasajeros
La Policía Marítima abrió una investigación para determinar las causas exactas del hecho y evaluar si el capitán del crucero incurrió en alguna infracción administrativa vinculada al procedimiento de salida del puerto en condiciones de viento intenso. También se analizará la actuación de los remolcadores y los protocolos de navegación en Bremerhaven ante fenómenos meteorológicos repentinos.
En paralelo, la naviera comunicó a los pasajeros, durante la mañana siguiente al accidente, que el viaje quedaba definitivamente cancelado. La compañía inició el proceso de repatriación de los turistas a sus lugares de origen y trabaja en alternativas de reprogramación y compensaciones, de acuerdo con la normativa europea que protege los derechos de los viajeros en este tipo de situaciones.
- No se registraron heridos entre pasajeros ni tripulación.
- Los daños se concentran en la estructura exterior del crucero y en los buques portacontenedores.
- El viaje hacia las islas Canarias fue cancelado y el barco será reparado en un astillero.
“El buque no corre riesgo de hundimiento ni presenta ingreso de agua; las reparaciones se realizan por precaución y para garantizar la seguridad de futuros viajes”, señalaron fuentes vinculadas a la investigación.
El caso vuelve a poner bajo la lupa los desafíos de la navegación de grandes cruceros en puertos expuestos a cambios bruscos de viento en el mar del Norte, así como la necesidad de revisar y ajustar los protocolos de seguridad frente a condiciones meteorológicas cada vez más variables.

