Técnica cerebral reduce la ansiedad por comida en mujeres

Estimulación cerebral y educación nutricional: nuevos avances contra la obesidad

NewsITe

Un equipo de científicos brasileños comprobó que una técnica de estimulación cerebral no invasiva, sumada a un programa de educación nutricional, puede disminuir durante al menos seis meses el deseo intenso por la comida en mujeres con obesidad. El estudio, desarrollado en la Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo y financiado por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de San Pablo (FAPESP), se presenta como una herramienta complementaria para enfrentar uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial.

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La investigación piloto, publicada en la revista científica Physiology & Behavior, incluyó a mujeres de entre 20 y 40 años, divididas en dos grupos: uno recibió estimulación activa y el otro una intervención simulada. Paralelamente, todas participaron de talleres de educación nutricional enfocados en conceptos clave como la saciedad, la alimentación consciente, la hidratación adecuada, la importancia del sueño y el control de las porciones.

Resultados: menos deseo por comida, sin cambios de peso

Según explicó la investigadora Marina Rodrigues Giuliani, una de las autoras del trabajo, la estimulación activa permitió reducir el deseo por la comida tanto inmediatamente después de las sesiones como a largo plazo. El efecto se mantuvo medible durante varios meses, lo que abre la puerta a nuevas formas de acompañar tratamientos para la obesidad y los trastornos alimentarios.

Sin embargo, los especialistas aclararon que la intervención no produjo cambios significativos en el peso corporal, el índice de masa corporal (IMC) ni la composición corporal durante el período analizado. Tanto el grupo con estimulación activa como el grupo de intervención simulada mostraron una mejora en el control consciente de la ingesta y una reducción de la alimentación descontrolada, un resultado que los autores atribuyen en buena medida al componente educativo común.

“La idea es que la estimulación funcione como una herramienta complementaria, ayudando a controlar el deseo por comida y, eventualmente, potenciando el efecto de otras terapias”, señaló la profesora e investigadora Vivian Marques.

Próximos pasos: foco en el trastorno por comilonas

El equipo de la Universidad de San Pablo planea ahora estudiar esta técnica en personas con obesidad que padecen trastorno por atracones o comilonas, con el objetivo de evaluar alternativas adicionales de tratamiento. La estimulación magnética, aplicada de manera controlada y en combinación con intervenciones psicológicas y nutricionales, podría ayudar a modular regiones del cerebro vinculadas con la toma de decisiones, el autocontrol y la conducta alimentaria.

La obesidad está reconocida como una enfermedad crónica y compleja, asociada tanto a alteraciones metabólicas como a cambios en circuitos cerebrales que regulan el apetito y el placer. En Brasil, el Ministerio de Salud estima que en 2024 una de cada cuatro personas adultas vivía con obesidad, y que más del 62 % presentaba exceso de peso. La prevalencia de obesidad se duplicó desde 2006, un dato que refleja con crudeza la magnitud del problema en el país sudamericano y su impacto sobre el sistema sanitario.

En ese contexto, los expertos subrayan que ninguna herramienta aislada resuelve el problema, pero destacan que la combinación de educación alimentaria, acompañamiento profesional, cambios en el estilo de vida y nuevas estrategias como la estimulación cerebral no invasiva podría mejorar el abordaje integral de la obesidad y reducir el riesgo de complicaciones asociadas.

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