La decisión se tomó tras años de debate por la seguridad de visitantes y animales, y cobró nuevo impulso luego de la muerte de un joven de 18 años.

El Concejo Municipal de Nueva York aprobó este jueves una ley que prohibirá los paseos en carruajes tirados por caballos a partir de junio de 2028. La medida alcanzará a una de las actividades turísticas tradicionales de Central Park y establece además un período de transición para propietarios y trabajadores del sector.
La legislación, denominada Ley Romanch, deberá ser enviada al alcalde Zohran Mamdani para su firma. El proyecto lleva el nombre de Romanch Mahajan, un joven de 18 años que murió en junio después de sufrir un accidente con un carruaje en Central Park, episodio que volvió a poner en discusión la seguridad de esta actividad.
La normativa establece que durante 2027 las autoridades deberán elaborar un plan para acompañar a los propietarios y trabajadores antes del cese definitivo de las operaciones. También contempla medidas destinadas a garantizar un destino adecuado para los caballos actualmente utilizados en los recorridos turísticos.
Seguridad y protección de los animales
Los impulsores de la iniciativa sostienen que la circulación de carruajes representa un riesgo dentro de Central Park, que recibe alrededor de 42 millones de visitantes por año. La presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, señaló que durante los últimos años se registraron incidentes en los que caballos se asustaron y escaparon del control de sus conductores.
La discusión sobre una posible prohibición lleva casi dos décadas dentro de la política de Nueva York. Menin recordó que el primer proyecto presentado ante el Concejo Municipal para terminar con estos paseos se remonta a 19 años atrás.
Betsy Smith, directora ejecutiva de Central Park Conservancy, también respaldó la decisión y advirtió sobre los riesgos que la actividad puede representar para visitantes, trabajadores y animales. Desde Animal Legal Defense Fund, Kathleen Schatzmann consideró que la nueva ley permitirá retirar progresivamente los carruajes mientras se establecen medidas de asistencia para los trabajadores y de protección para los caballos.
Rechazo de propietarios y trabajadores
La votación generó protestas entre los propietarios y familiares vinculados con la actividad, que se manifestaron frente al Ayuntamiento durante miércoles y jueves. Francesco Riccobono, cuya familia trabaja en el sector desde hace casi un siglo, cuestionó la medida y afirmó: “Invertí 400 mil dólares hace dos años para ampliar el sueño de mi padre, y ustedes vienen aquí a robármelo”.
El Sindicato de Trabajadores del Transporte anticipó además que podría llevar la prohibición ante la Justicia federal. Su abogado, Ben Kallos, cuestionó la falta de un análisis sobre el impacto económico de la medida y sostuvo que un juez podría anular la legislación.

