El relacionista público tenía 55 años y cumplía prisión domiciliaria en su departamento de Palermo. Había recibido una pena de 10 años de cárcel por su participación en la causa que investigó la explotación de juveniles del club de Avellaneda.

Leonardo Cohen Arazi murió este jueves a los 55 años en su departamento del barrio porteño de Palermo, donde cumplía prisión domiciliaria. El relacionista público había sido condenado a 10 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores en la investigación sobre una red de explotación de futbolistas juveniles de Independiente.
De acuerdo a TN, el fallecimiento ocurrió durante la tarde en su domicilio particular. Las primeras informaciones indican que se habría producido por causas naturales vinculadas con complicaciones de salud que arrastraba desde hacía tiempo.
Cohen Arazi había atravesado durante el proceso judicial distintos problemas de salud, entre ellos afecciones cardíacas. Debido a su estado clínico, la Justicia le había concedido el beneficio de la prisión domiciliaria para cumplir la condena.
La causa que involucró a juveniles de Independiente
La investigación comenzó en marzo de 2018, cuando autoridades de Independiente presentaron una denuncia ante la Justicia tras detectar abusos contra futbolistas menores de edad que se encontraban alojados en la pensión del club.
La Unidad Funcional de Instrucción N° 4 de Avellaneda quedó a cargo del expediente, que posteriormente derivó en detenciones y allanamientos. Cohen Arazi se entregó ante la fiscalía días después de que la investigación tomara estado público.
La causa determinó que el relacionista público había integrado una red que captaba a jóvenes en situación de vulnerabilidad y les ofrecía dinero y regalos a cambio de favores sexuales. Las declaraciones de los jóvenes en Cámara Gesell permitieron reconstruir parte del funcionamiento de esa estructura.
El proceso judicial incluyó períodos de prisión preventiva, excarcelaciones y presentaciones de la defensa relacionadas con el estado de salud de Cohen Arazi. Finalmente, la Justicia lo condenó a una pena de 10 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores.

