Boca va por otra Sudamericana: su idilio copero intacto

Boca y la Copa Sudamericana: una historia que busca otro capítulo dorado

Plantel de Boca Juniors celebrando un triunfo copero

NewsITe

Boca Juniors vuelve a situarse en el centro de la escena continental. A dos décadas de las consagraciones de 2004 y 2005, el Xeneize se metió nuevamente en la final de la Copa Sudamericana y viajará a Barranquilla con la ilusión de sumar un nuevo título internacional a sus vitrinas.

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El partido decisivo se disputará el sábado 21 de noviembre de 2026 en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. Allí, el equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena se medirá con el ganador de la serie entre Atlético Mineiro, que llega con una ventaja de 3-0, y Montevideo City Torque, llave que se define esta noche en el Estadio Centenario.

El presente copero de Boca se apoya en un pasado reciente demoledor en esta competencia: hasta ahora, disputó dos finales de Sudamericana y ganó ambas, con una efectividad del cien por ciento en las definiciones por el título. Este antecedente alimenta la confianza de un plantel que viene de revertir la serie ante Vasco da Gama, al que superó 3-1 en el Maracaná luego de haber caído 1-0 en La Bombonera.

La primera consagración y la emotiva despedida de Tevez

El nacimiento de la leyenda xeneize en la Sudamericana se remonta a diciembre de 2004. Tras la salida de Carlos Bianchi, Boca quedó en manos de Jorge “Chino” Benítez, quien asumió el desafío de conducir a un plantel en plena etapa de recambio y bajo una fuerte presión por sostener el protagonismo internacional.

En ese recorrido, el equipo debió sortear dos series dramáticas desde los doce pasos: primero ante San Lorenzo en octavos de final y luego frente a Cerro Porteño en cuartos, con un Roberto “Pato” Abbondanzieri decisivo bajo los tres palos. Después de eliminar a Internacional de Porto Alegre en semifinales, Boca se topó con Bolívar en la gran final.

La ida en la altura de La Paz terminó con triunfo boliviano 1-0, obligando a Boca a una noche perfecta en La Bombonera. El 17 de diciembre de 2004, el estadio se vistió de fiesta: a los 14 minutos, Martín Palermo marcó de cabeza el 1-0 que igualó la serie. A los 28, Carlos Tevez, en la que sería su despedida antes de partir a Corinthians, selló el 2-0 definitivo. Así, con un 2-1 global, el club conquistó su primera Copa Sudamericana.

El bicampeonato de 2005 y la noche inolvidable del “Pato”

Un año más tarde, Boca ratificó su dominio regional. Con Alfio “Coco” Basile como entrenador, el equipo desplegó un fútbol de alto vuelo, sostenido por figuras como Fernando Gago, Federico Insúa, Rodrigo Palacio y el eterno Palermo. La estructura encontró rápido funcionamiento y volvió a instalar al Xeneize en la final del certamen.

El rival de turno fue Pumas de la UNAM. La serie resultó tan pareja como intensa: 1-1 en el Estadio Olímpico Universitario de Ciudad de México y mismo resultado en La Bombonera el 18 de diciembre de 2005. Todo se definió desde el punto penal, escenario donde Abbondanzieri volvió a erigirse como héroe.

El arquero atajó dos remates clave y, en un gesto de enorme personalidad, se hizo cargo del sexto disparo: remate cruzado de zurda y 4-3 definitivo en la tanda. Con esa ejecución, Boca se convirtió en el primer bicampeón consecutivo de la Copa Sudamericana, consolidando una era marcada por la solidez y el carácter en instancias límite.

Barranquilla espera: presente y expectativas xeneizes

La confirmación de la sede en Barranquilla reactiva la ilusión de los hinchas, que ven en esta final la oportunidad de revalidar la mística copera. Del otro lado aparecerá un rival que llegará exigido por el calendario y por la obligación de remontar —en el caso de Torque— o de sostener una amplia ventaja —en el caso de Atlético Mineiro— en la semifinal.

Para Boca, la final será también un examen a su estructura actual, con un plantel que combina experiencia internacional y juventud, y con Arruabarrena al mando de un proyecto que busca devolver al club al primer plano del continente. La fortaleza mental mostrada en Brasil ante Vasco da Gama, remontando la serie en un escenario emblemático como el Maracaná, se transformó en una señal alentadora de cara al choque decisivo.

Con una historia impecable en finales de Sudamericana, el apoyo masivo de su gente y el recuerdo de las grandes noches de 2004 y 2005, Boca se prepara para intentar escribir un nuevo capítulo dorado. Barranquilla será el escenario donde el Xeneize buscará, una vez más, confirmar que su idilio con la Copa Sudamericana sigue más vigente que nunca.

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