Trump reclama a Ucrania que avance hacia un acuerdo con Rusia

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Buenos Aires, 21 de octubre (NA) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el tablero internacional al instar públicamente a su par ucraniano, Volodímir Zelenski, a alcanzar un acuerdo de paz con el líder ruso, Vladímir Putin, para frenar la guerra que atraviesa ya varios años de enfrentamientos.
En declaraciones realizadas a periodistas en la Casa Blanca, Trump sostuvo que la continuidad del conflicto solo agravará la situación en el frente de batalla y en la economía mundial. “Queremos que Zelenski llegue a un acuerdo. Si no llegan a un acuerdo, las cosas solo van a empeorar”, señaló, marcando presión directa sobre Kiev en un momento de fuertes tensiones con Moscú.
El mandatario estadounidense justificó su postura con un argumento económico interno: aseguró que Washington ha destinado “cantidades enormes de ayuda a Ucrania” sin recibir nada a cambio, salvo “un precio elevado de diésel”. Vinculó ese encarecimiento a los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas rusas y al impacto combinado de la guerra en Europa del Este y el conflicto en Irán sobre los mercados de combustibles.
“Los contribuyentes estadounidenses están hartos de esto. Es hora de llegar a un acuerdo. A Rusia le gustaría cerrarlo”, remarcó, en una frase que deja entrever el giro de su administración: menos respaldo militar a largo plazo y más presión para una salida negociada, aun cuando no están claros los términos que se pondrían sobre la mesa.
Tensiones por la ayuda militar y el suministro energético
Las declaraciones de Trump se conocen después de que su gobierno firmara un acuerdo para la compra de combustible a Rusia y flexibilizara parte de las sanciones vigentes sobre Moscú. Este movimiento reconfigura el escenario geopolítico y genera inquietud entre los aliados europeos, que ven cómo Washington busca garantizar su abastecimiento energético mientras reduce el tono de confrontación con el Kremlin.
En paralelo, se profundiza el malestar de Zelenski por las demoras en la entrega de misiles interceptores Patriot, considerados fundamentales para neutralizar ataques aéreos rusos sobre ciudades e infraestructura crítica ucraniana. Esos envíos dependen de la aprobación del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien hasta el momento no rechazó los pedidos, pero tampoco completó los pasos administrativos necesarios para autorizarlos.
Gestiones diplomáticas en Europa y una propuesta en camino a Moscú
En este contexto, el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, mantuvo el martes reuniones en Oslo, Noruega, con Zelenski y funcionarios europeos. Según trascendió, el presidente ucraniano calificó los encuentros como “constructivos”, aunque no se difundieron detalles específicos de las posibles fórmulas de alto el fuego o de paz duradera que se analizan.
- Witkoff se reunió con Zelenski y representantes europeos en Oslo.
- Está previsto que viaje a Rusia para presentar una propuesta actualizada.
- La Casa Blanca busca combinar alivio de tensiones con control del costo político interno.
De acuerdo con información a la que accedió Noticias Argentinas, Witkoff viajará este miércoles a Moscú para entrevistarse con Putin y acercarle una iniciativa renovada que apunte a frenar el conflicto armado. Aunque no hay un borrador público, fuentes diplomáticas anticipan que la discusión incluirá garantías de seguridad, límites al despliegue militar y eventuales compromisos sobre reconstrucción.
“Es hora de llegar a un acuerdo. A Rusia le gustaría cerrarlo”, insistió Trump, al marcar el tono de una negociación que podría redefinir el mapa de seguridad en Europa.
Mientras tanto, Ucrania continúa exigiendo mayores garantías y un flujo sostenido de armamento, en especial de defensa aérea, para encarar cualquier negociación desde una posición de fuerza. La comunidad internacional observa con atención si este nuevo impulso diplomático, encabezado por Washington, deriva en un alto el fuego o en una nueva fase de tensión entre Kiev, Moscú y la Casa Blanca.
El desenlace de estas tratativas no solo será clave para el futuro de Ucrania y Rusia, sino también para el equilibrio energético global y el debate interno en Estados Unidos sobre el costo político y económico de su rol como principal respaldo militar de Kiev.

