La Casa Rosada choca con el Senado y la reforma queda en suspenso

NewsITe
El Gobierno nacional atraviesa un momento de fuerte trabamiento político en el Senado. La Libertad Avanza (LLA) no consigue los 37 votos necesarios para aprobar la reforma electoral que impulsa la Casa Rosada, cuyo eje central es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La falta de acuerdo con aliados clave y gobernadores mantiene paralizada la agenda de la Cámara alta.
En paralelo, la conducción oficialista del Senado intentó avanzar con otros proyectos, como la ratificación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes y la reforma de la ley de salud mental. Hasta el momento solo logró dictamen para el convenio internacional de patentes, mientras que la modificación de la legislación de salud mental continúa demorada por falta de firmas.
La presidenta del bloque de LLA, Patricia Bullrich, había anunciado un entendimiento con la UCR, el PRO y bloques provinciales en torno a la salud mental. Sin embargo, ese acuerdo político no se tradujo en el respaldo formal de los senadores, por lo que el dictamen quedó pendiente y recién podría concretarse en los próximos días.
Reforma electoral: poroteo fino y presión de los gobernadores
El corazón de la parálisis es la reforma electoral. Aunque en la Casa Rosada se muestran optimistas por las gestiones del jefe de Gabinete, Diego Santilli, los números no cierran. LLA cuenta con 21 senadores propios y necesita sumar al menos 16 votos de otros espacios para llegar al umbral de 37 voluntades que exige la aprobación en el recinto.
La UCR, con 10 bancas, y el PRO, con tres, se volvieron jugadores determinantes. En el oficialismo consideran encaminado el apoyo de cinco radicales: los correntinos Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, la chaqueña Silvina Schneider y los mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri. Pero incluso esos respaldos están atados a negociaciones con gobernadores que buscan garantías electorales en sus provincias.
En Mendoza, Alfredo Cornejo reclama que no se impulse la candidatura a gobernador de Luis Petri como condición para acompañar la suspensión de las PASO. En Santa Fe, Maximiliano Pullaro ya fijó el cronograma electoral con PASO el 12 de abril y generales el 13 de junio, y su tropa legislativa exhibe posiciones divididas. Mientras Eduardo Galaretto podría apoyar, Carolina Losada pediría asegurarse la reelección como senadora antes de convalidar la reforma, y otros referentes radicales –como Maximiliano Abad, Flavio Fama y Daniel Kroneberger– prefieren mantener las primarias.
El PRO, por su parte, también representa un foco de resistencia: los tres senadores alineados con Mauricio Macri –Martín Goerling Lara, Andrea Cristina y Victoria Huala– no se muestran dispuestos, por ahora, a votar la suspensión de las PASO.
Los mandatarios provinciales, divididos ante la suspensión de las PASO
En este escenario, el rol de los gobernadores es clave. A favor de eliminar o suspender las primarias se ubican los mandatarios de Catamarca (Raúl Jalil), Neuquén (Rolando Figueroa) y Santa Cruz (Claudio Vidal), que podrían aportar al menos cuatro senadores: Julieta Corroza (Neuquén), Guillermo Andrada (Catamarca), Natalia Gadano y José Carambia (Santa Cruz).
El oficialismo pretende sumar también a los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz; Misiones, Hugo Passalacqua; Córdoba, Martín Llaryora; y Tucumán, Osvaldo Jaldo, hoy más cerca del rechazo. Si prosperan esas gestiones, entrarían al poroteo los votos de las senadoras y senadores Flavia Royón (Salta), Carlos Arce y Sandra Decut (Misiones), Alejandra Vigo (Córdoba) y las tucumanas Beatriz Ávila y Sandra Mendoza.
En contraste, otros mandatarios –como Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Carlos Sadir (Jujuy)– no cuentan con bloques propios en el Senado, lo que limita su margen de acción directa en esta discusión.
Diputados, patentes y una sesión que podría convocarse
Mientras el Senado atraviesa estas tensiones, en la Cámara de Diputados el panorama para la reforma electoral aparece algo más favorable, con mayor presencia de gobernadores dialoguistas que sí tienen representación propia en ese cuerpo. Sin embargo, sin una definición previa en la Cámara alta, el proyecto no logra despegar.
Si finalmente el oficialismo decidiera convocar a una sesión esta semana, podría avanzar con temas donde ya hay dictamen, como el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes, la ley de Mercado Voluntario de Carbono y la denominada ley Hojarasca. El PCT, firmado por la Argentina en 1970 y aprobado por el Senado en 1998, vuelve ahora a la Cámara alta con reformas y con una reserva sobre el capítulo II destinada a resguardar a la industria farmacéutica nacional.
En la Casa Rosada admiten que el futuro de la reforma electoral dependerá de un poroteo voto a voto en el Senado y de hasta dónde estén dispuestos a negociar gobernadores y aliados.
Con la agenda política empantanada y la reforma electoral en el centro de la escena, el Senado se mantiene como el principal campo de batalla legislativa para el Gobierno en las próximas semanas.

