Primer pago para renovar la flota ferroviaria del AMBA

NewsITe
En el marco de la Emergencia Ferroviaria vigente, Trenes Argentinos confirmó el primer desembolso para la compra de 43 nuevas formaciones diésel que serán destinadas a las líneas metropolitanas de pasajeros. Se trata de Unidades Múltiples Diésel (DMU) que permitirán modernizar parte de la flota que opera a diario en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El contrato prevé una inversión total de 324 millones de dólares para la incorporación de 150 coches de pasajeros. La operación incluye no solo la provisión del material rodante, sino también un paquete integral de repuestos, insumos y componentes necesarios para la atención del mantenimiento durante los primeros tres años de operación, junto con la documentación técnica y las tareas de puesta en marcha.
Según precisaron fuentes oficiales, las nuevas formaciones prestarán servicio en las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur, corredores claves para la movilidad cotidiana en el AMBA. El arribo de las primeras unidades está proyectado para fines de 2027, en un proceso escalonado que buscará minimizar las afectaciones al servicio durante la transición entre flotas.
La compra reviste especial importancia porque constituye la primera adquisición de trenes de pasajeros para la red metropolitana desde 2015. En estos ramales se transportan diariamente alrededor de 1,3 millones de usuarios, por lo que cualquier mejora en frecuencias, confort y seguridad tiene impacto directo en la vida cotidiana de una parte significativa de la población trabajadora y estudiantil.
Más velocidad, ahorro de combustible y mejor servicio
De acuerdo con la información técnica difundida por Trenes Argentinos, las nuevas DMU permitirán reducir los tiempos de viaje e incrementar la cantidad de servicios gracias a una mayor velocidad de marcha y a una mejor capacidad de aceleración y frenado. Además, su diseño está orientado a facilitar el ascenso y descenso de pasajeros, lo que contribuirá a mejorar la regularidad en horarios con alta demanda.
Otro aspecto destacado es el impacto económico para el Estado. Las autoridades subrayaron que estas formaciones consumen cerca de un 50% menos de combustible en comparación con las locomotoras diésel que actualmente prestan servicio en varios ramales, lo que se traduce en un ahorro operativo relevante a mediano plazo y en menores emisiones contaminantes.
La adquisición forma parte del plan de acción delineado por la Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Economía, en el marco del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 525/24 de Emergencia Ferroviaria. Este programa no solo contempla la renovación de material rodante, sino también obras de infraestructura orientadas a mejorar la seguridad operacional, optimizar el gasto público en el sistema ferroviario y asegurar la continuidad del servicio en condiciones adecuadas.
Desde el sector remarcan que decisiones de inversión de este tipo son claves para sostener, en el largo plazo, un sistema de transporte público más seguro, eficiente y competitivo frente al uso del automóvil particular.
Con el primer pago ya concretado, el desafío oficial será garantizar la ejecución de las etapas restantes del contrato, asegurar la llegada de las unidades en los plazos previstos y avanzar en las obras complementarias necesarias para que la nueva flota pueda operar con todo su potencial en la red ferroviaria metropolitana.

