Grave accidente en el Club Lanús: nene herido por la caída de un arco

Un menor en grave estado tras un accidente en el Club Lanús

Ambulancia y personal médico en un club de fútbol tras un accidente infantil

NewsITe

Un niño de 12 años permanece internado en gravísimo estado luego de que un arco de fútbol cayera sobre su cabeza en las instalaciones del Club Atlético Lanús, en el sur del conurbano bonaerense. El episodio reavivó la preocupación por las condiciones de seguridad en predios deportivos y recreativos frecuentados por chicos y chicas.

De acuerdo con fuentes policiales, el hecho ocurrió alrededor de las 13 del martes 13 de octubre, cuando por motivos que aún se investigan la estructura metálica se desplomó sobre el cuerpo del menor, provocándole un severo traumatismo de cráneo. El chico fue asistido de urgencia en el lugar y luego trasladado al Sanatorio Güemes, en el barrio porteño de Palermo, donde quedó internado en coma inducido y con riesgo de vida.

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En la investigación interviene la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N.º 6 del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, que inició actuaciones de oficio y, en principio, caratuló la causa como lesiones culposas. Los investigadores deberán determinar si el arco estaba correctamente asegurado al suelo, si cumplía con las normas de seguridad vigentes y si existió algún tipo de negligencia en el mantenimiento o la supervisión del espacio deportivo.

Antecedente trágico en Neuquén: un caso que encendió las alarmas

El episodio ocurrido en Lanús remite de inmediato a un caso similar registrado en Neuquén, que tuvo un desenlace fatal. Joaquín Gatto, también de 12 años, murió en enero de 2026 luego de que un arco de fútbol cayera sobre su pecho en un predio perteneciente a la Orden Salesiana, donde funcionaba un campamento de exploradores del Colegio Don Bosco de Ramos Mejía.

Aquel hecho se produjo el 4 de enero de 2026 en la llamada “planta de campamento”, cuando el menor se balanceaba sobre uno de los arcos. La estructura cedió de manera repentina y se desplomó sobre el niño. Según expuso la fiscalía en su momento, el arco no estaba correctamente fijado al suelo: no estaba estaqueado ni cementado y presentaba un desnivel que dejaba parte de los caños suspendidos, lo que lo volvía inestable.

  • El arco medía 7,40 metros de largo por 2,40 metros de alto.
  • Tenía un peso aproximado de 160 kilogramos.
  • La víctima falleció dos días después, el 6 de enero de 2026, por las graves lesiones sufridas.

Ese caso abrió un fuerte debate sobre la responsabilidad de los administradores de clubes, colegios y organizaciones deportivas en el control de las estructuras que utilizan los menores, así como la necesidad de protocolos claros para evitar que arcos, aros u otros elementos pesados queden sueltos o mal asegurados.

Seguridad en clubes y predios: una deuda pendiente

Especialistas en seguridad deportiva insisten en que los arcos de fútbol deben estar firmemente anclados al piso, ya sea mediante estacas, bulones o bases cementadas, y someterse a controles periódicos para detectar corrosión, deformaciones o movimientos inusuales. También recomiendan que los menores no se cuelguen ni se balanceen sobre estas estructuras, una práctica extendida en campos de juego y recreos escolares.

Organizaciones vinculadas a la niñez y al deporte vienen reclamando desde hace años la implementación de normas de seguridad obligatorias y controles sistemáticos en clubes, escuelas y colonias de vacaciones para prevenir este tipo de siniestros.

Mientras el niño herido en el Club Lanús lucha por su vida, la Justicia intentará establecer si el accidente pudo haberse evitado. El caso vuelve a exponer la urgencia de revisar las condiciones de seguridad en todos los espacios donde chicos y chicas practican deportes, para que una actividad recreativa no se transforme en tragedia.

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