Caso Propofol: tensión por la elevación a juicio

NewsITe
La causa judicial por el presunto robo de Propofol en el Hospital Italiano de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo. Aunque el expediente ya había sido elevado a juicio oral, la fiscal del debate consideró que la decisión fue tomada de manera “prematura” y decidió apelar, lo que vuelve a poner en suspenso el inicio del proceso.
En el centro de la investigación están el anestesista Hernán Boveri y la médica residente Delfina “Fini” Lanusse, ambos procesados por el delito de administración fraudulenta. Boveri está imputado como presunto autor principal, mientras que Lanusse enfrenta cargos como partícipe secundaria. La causa se inició a partir de irregularidades detectadas en el manejo y la desaparición de unidades de Propofol, un fármaco utilizado para sedación y anestesia.
La fiscal de juicio, María Castany, cuestionó la elevación a debate dispuesta por el juzgado. En su presentación sostuvo que la investigación no está concluida, especialmente en lo que respecta a la situación de Lanusse, y advirtió que aún quedan pruebas pendientes de producción y análisis. Según fuentes judiciales consultadas, la acusación entiende que no puede avanzarse a la instancia oral con un cuadro probatorio que considera incompleto.
“Se trabó porque indican que la investigación está completa sobre Boveri, pero incompleta para Lanusse”, señalaron a la agencia Noticias Argentinas. Esa tensión procesal derivó en la intervención de la Cámara Nacional de Casación Penal, que ahora deberá resolver si convalida la elevación a juicio o si ordena profundizar la instrucción antes de avanzar.
Acusaciones, embargos millonarios y el rol de la Cámara
En el expediente se investigan presuntas maniobras en el manejo del stock de medicamentos dentro del hospital, con foco en el Propofol, un insumo sensible por su uso médico y por la necesidad de un estricto control administrativo. La sospecha central es que se habrían vulnerado los protocolos de registro y distribución del fármaco, generando un perjuicio económico y una posible afectación al sistema de salud.
La defensa de Boveri, representado por el abogado Matías Cúneo Libarona, y la de Lanusse vienen cuestionando tanto los procesamientos como los embargos dispuestos en su contra. El anestesista afronta una traba de $70.929.520, mientras que a la médica residente se le fijó un embargo de $30.929.520. Los abogados sostienen que se trata de montos arbitrarios y desproporcionados, y que la imputación se basa en “hipótesis conjeturales” y “testimonios indirectos” que, a su criterio, no alcanzan para sostener la acusación.
- Hernán Boveri está procesado por administración fraudulenta como autor.
- Delfina “Fini” Lanusse está acusada del mismo delito como partícipe secundaria.
- Ambos enfrentan embargos superiores a los 30 millones de pesos.
- La defensa cuestiona la solidez de la prueba y el monto de las medidas cautelares.
Pese a estos planteos, la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires rechazó los recursos contra los procesamientos y mantuvo vigentes los embargos. Con esa decisión, el caso quedó en condiciones formales de pasar al Tribunal Oral N°17, aunque la apelación de la fiscal Castany introdujo ahora una nueva pausa.
La resolución de la Cámara de Casación será clave para definir si la causa Propofol avanza a juicio oral o retorna a una fase de investigación más extensa.
Mientras tanto, el expediente se mantiene en una instancia de definición. De la respuesta de Casación dependerá si Boveri y Lanusse se sientan en el banquillo en el corto plazo o si la Justicia ordena profundizar la recolección de pruebas antes de llegar a la etapa oral en uno de los casos sanitarios más sensibles de los últimos años.

