Apertura histórica del cabotaje aéreo argentino

NewsITe
La aviación comercial argentina inició un proceso de transformación profunda con la autorización para que JetSMART Airlines S.p.A., aerolínea de bandera chilena, pueda operar vuelos de cabotaje dentro del país bajo el régimen de novena libertad del aire. La medida, formalizada a través de la Disposición 27/2026 de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, supone un cambio de paradigma en la regulación aerocomercial local.
Hasta ahora, las aerolíneas extranjeras tenían un margen limitado para operar rutas internas en territorio argentino. La novena libertad, también conocida como cabotaje consecutivo, habilita por primera vez a una compañía no nacional a trasladar pasajeros y cargas en tramos íntegramente domésticos, sin que la aeronave deba continuar hacia o provenir de su país de origen.
La decisión se apoya en el Memorando de Entendimiento (MOU) firmado entre Argentina y Chile el 23 de abril de 2024, en el marco de una política de “cielos abiertos” que busca aumentar la competencia, mejorar la conectividad y derribar antiguos esquemas de monopolio de bandera. Si bien JetSMART Chile aún no anunció nuevas rutas específicas, el precedente regulatorio sienta las bases para un reordenamiento de todo el mercado.
Qué implica la novena libertad y cómo impacta en el mercado
En el derecho aeronáutico internacional, las llamadas “libertades del aire” son permisos que los Estados otorgan para el uso comercial de su espacio aéreo. Mientras la quinta y la sexta libertad permiten a una aerolínea conectar terceros países usando su propio territorio como base, la novena es el grado máximo de apertura: autoriza a operar vuelos de cabotaje puro en un Estado extranjero.
En la práctica, esto significa que JetSMART Chile podría, por ejemplo, unir ciudades argentinas en rutas domésticas o combinar pasajeros locales e internacionales en tramos internos con escalas en Aeroparque Jorge Newbery u otros aeropuertos del país, como parte de operaciones que vinculen Santiago con destinos como Río de Janeiro o Florianópolis.
El movimiento ocurre en un contexto de fuerte crecimiento del sector. Septiembre de 2026 registró 4.186.500 pasajeros aéreos en Argentina, un 2% más que el año anterior, mientras que el segmento internacional llegó a 1.300.890 viajeros, con un incremento del 5%. En paralelo, se consolidaron 28 rutas internacionales que conectan ciudades del interior con el exterior sin pasar por Buenos Aires, reforzando la tendencia a la descentralización.
Competencia regional y posible ingreso de nuevos jugadores
- El mercado interpreta la autorización a JetSMART Chile como un precedente clave para que otras aerolíneas de la región —como Latam, Avianca o Gol— soliciten habilitaciones similares.
- De avanzar ese escenario, se prevé una mayor oferta de asientos, mejor conectividad interprovincial y una presión competitiva a la baja sobre las tarifas.
- La filial argentina de JetSMART ya concentra cerca del 31% del cabotaje, frente al 66% de Aerolíneas Argentinas, tras la salida de Flybondi del mercado local.
La novena libertad otorgada a JetSMART se convierte, para el sector, en una verdadera “llave maestra” que redefine las reglas del juego en el cielo argentino y acelera la transición hacia un mercado más integrado y competitivo.
Con el Gobierno nacional impulsando la modernización del sistema aerocomercial para potenciar el turismo, el comercio exterior y el desarrollo federal, el desembarco pleno de jugadores regionales en el cabotaje argentino aparece como una posibilidad concreta. De materializarse, el mapa de rutas, tarifas y servicios podría experimentar, en pocos años, una reconfiguración tan profunda como la que produjo la llegada de las low-cost, pero esta vez con alcance plenamente regional.

