La suba de combustibles reaviva la presión inflacionaria en Estados Unidos

NewsITe
La inflación en Estados Unidos volvió a acelerarse en septiembre y encendió luces de alerta en los mercados internacionales. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés), el índice de precios al consumidor (IPC) trepó al 3,7% interanual, por encima del 3,4% de agosto y levemente arriba de las proyecciones privadas, que anticipaban un 3,6%.
El principal motor de esta presión inflacionaria fue el fuerte encarecimiento de la energía, en un contexto de renovada tensión geopolítica en Medio Oriente. La reactivación del conflicto en la región y la inestabilidad en el estrecho de Ormuz —paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial— dispararon los precios internacionales del crudo y sus derivados.
En ese marco, los precios energéticos en Estados Unidos registraron en septiembre un salto interanual del 20,4%. Dentro de ese rubro, la nafta se encareció 34,2% frente al mismo mes del año pasado, mientras que el fueloil escaló 74,2%, impactando de lleno en los costos de transporte y producción.
Datos clave del índice de precios en septiembre
Medido contra agosto, el IPC general avanzó 0,6% mensual, una variación algo más acelerada que el 0,4% registrado en el mes previo, y en línea con las estimaciones de los analistas. El comportamiento de los precios núcleo (inflación subyacente), que excluye alimentos y energía por su mayor volatilidad, también mostró una dinámica alcista.
- Inflación interanual general: 3,7% en septiembre.
- Variación mensual de precios: 0,6% frente a agosto.
- Inflación subyacente interanual: 2,6%, dos décimas por encima del 2,4% de agosto.
- Inflación subyacente mensual: 0,3%, el mismo ritmo que el mes anterior.
La BLS destacó que, más allá de energía y alimentos, hubo incrementos en una amplia gama de bienes y servicios. Recreación, vehículos usados, educación, tarifas aéreas, atención médica y vestimenta se ubicaron entre los rubros con subas más marcadas en el noveno mes del año.
Vivienda, alimentos y energía: cómo se movieron los precios
El componente vivienda del índice, de fuerte incidencia en la inflación estadounidense, aumentó 0,4% mensual en septiembre. En alimentos, en cambio, el nivel general se mantuvo prácticamente sin cambios: mientras los productos consumidos fuera del hogar subieron 0,2%, los que se compran para consumo dentro del hogar mostraron una leve baja del 0,1%.
En el caso de la energía, la variación mensual fue del 5,2%, más del doble del 2,1% registrado en agosto. La nafta se ubicó al frente de los incrementos con un alza del 9,1% en el mes, lo que explicó más de la mitad del aumento del índice general de precios.
La aceleración inflacionaria en Estados Unidos refleja la sensibilidad de los mercados energéticos al conflicto en Medio Oriente y reaviva el debate sobre la política de tasas de la Reserva Federal.
El nuevo dato de inflación se suma así a la lista de variables que la Reserva Federal observa de cerca para definir los próximos pasos de su estrategia monetaria. Con una inflación todavía por encima de la meta del 2% y un contexto internacional marcado por la tensión geopolítica y la volatilidad del petróleo, los inversores siguen con atención las señales del banco central sobre eventuales cambios en las tasas de interés y su impacto en la economía global.

