El Fondo Monetario vuelve a presionar por cambios impositivos

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a marcarle la cancha al Gobierno argentino y reclamó avanzar con una reforma tributaria de alcance integral, orientada a fortalecer la recaudación y a mejorar la eficiencia del sistema impositivo. El pedido llega en un momento clave, mientras el Ministerio de Economía busca cerrar la tercera revisión del acuerdo vigente con el organismo.
Desde Buenos Aires, y en el marco de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, Dabla-Norris, subdirectora del Departamento de Asuntos Fiscales del organismo, destacó la disciplina fiscal que viene mostrando la Argentina, a la que calificó como un “pilar fundamental” del programa de estabilización. Pero, al mismo tiempo, dejó en claro que el FMI espera pasos adicionales en materia tributaria.
La funcionaria subrayó que son necesarias nuevas medidas para mejorar tanto la eficiencia de la recaudación como la calidad del gasto público. En particular, hizo foco en la “eliminación de los gastos tributarios”, categoría que incluye beneficios y tratamientos diferenciales dentro del sistema, y apuntó de manera específica contra las exenciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA), a las que considera una fuente de erosión de la base imponible.
Otro de los puntos señalados por Dabla-Norris fue la actualización del impuesto a los combustibles. Ese tributo, que debería ajustarse de forma periódica, viene siendo postergado por el Poder Ejecutivo con el objetivo de morigerar el impacto de los aumentos de naftas y gasoil sobre la inflación. Para el FMI, sin embargo, mantener congelado ese impuesto limita la capacidad de recaudación y debilita el marco impositivo.
Reforma tributaria y presión sobre impuestos distorsivos
En su exposición, la economista del FMI sostuvo que la Argentina debe avanzar en la eliminación gradual de lo que el organismo considera “impuestos distorsivos”. Si bien no detalló cuáles, en informes anteriores el Fondo ha mencionado gravámenes como Ingresos Brutos, tasas municipales acumulativas y ciertos impuestos internos que afectan la competitividad y la inversión.
La propuesta del organismo es reemplazar progresivamente esos tributos por un esquema “más sólido”, con menos excepciones y una base más amplia, que garantice una forma de recaudación “más duradera”. En la práctica, esto implica reducir parches y regímenes especiales, y apostar por impuestos de diseño más simple, con menor margen para la evasión.
Reunión de Caputo con Georgieva y próximas definiciones
El reclamo por la reforma tributaria se conoce luego del encuentro que mantuvieron en las últimas horas el ministro de Economía, Luis Caputo, y la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Según trascendió de fuentes oficiales y del propio organismo, la reunión fue en buenos términos y sirvió para repasar los avances del programa y las metas fiscales.
- Georgieva volvió a resaltar el ajuste fiscal encarado por la administración argentina.
- Ambas partes coincidieron en continuar las negociaciones para completar la tercera revisión del acuerdo.
- El Gobierno busca asegurar nuevos desembolsos y ganar margen financiero en un contexto de reservas aún frágiles.
“La disciplina fiscal es un pilar fundamental del programa, pero se necesitan más medidas para mejorar la eficiencia tributaria y del gasto”, remarcó Dabla-Norris durante su presentación.
En los próximos meses, el debate sobre la estructura impositiva volverá al centro de la escena económica local. La discusión no solo atravesará la relación con el FMI, sino también el diálogo entre la Nación, las provincias y el Congreso, donde cualquier reforma tributaria profunda requerirá acuerdos políticos amplios y definiciones sobre quiénes cargarán con el mayor peso del ajuste.

