Nueva ofensiva diplomática y financiera de Caputo en Bangkok

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En el marco de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se desarrolla en Bangkok, Tailandia, el ministro de Economía Luis Caputo mantuvo una agenda cargada de reuniones clave con el Tesoro de los Estados Unidos, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de asegurar respaldo financiero y técnico para la Argentina en los próximos años.
Uno de los encuentros centrales fue con la subsecretaria de Asuntos Internacionales del Tesoro estadounidense, Erin Browne. La reunión se produjo pocos días después de que el secretario del Tesoro, Secott Bessent, expresara públicamente la voluntad de Washington de volver a asistir a la Argentina, en caso de ser necesario, para apuntalar la estabilidad financiera en la antesala del proceso electoral de 2027.
Si bien el Palacio de Hacienda no brindó detalles pormenorizados sobre el contenido de la conversación, Caputo destacó en su cuenta de X que, más allá de los acuerdos ya vigentes, ambas partes coincidieron en la necesidad de profundizar y fortalecer los lazos bilaterales. En un contexto en el que el Gobierno busca convencer a los mercados de que contará con apoyo externo para cumplir los compromisos de deuda del próximo año, la señal política de la foto con funcionarios del Tesoro cobra especial relevancia.
Reunión con el Banco Mundial: nuevos proyectos e inversiones
En otra escala de su agenda, Caputo se reunió con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, quien estuvo acompañado por la vicepresidenta para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, y el vicepresidente para Europa, Alfonso García Mora. Según informó el ministro, se avanzó en nuevos proyectos con financiamiento del organismo y se evaluó la posibilidad de ampliar los fondos disponibles para el país.
Caputo sostuvo que se identificaron oportunidades de inversión privada en sectores considerados estratégicos para la economía argentina, con capacidad para impulsar la creación de empleo formal, robustecer cadenas de valor y favorecer la inclusión económico-financiera de pequeñas y medianas empresas. Además, el Banco Mundial se comprometió a brindar asistencia técnica para el monitoreo y la ejecución de proyectos enmarcados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Objetivo: más inversiones, exportaciones y crecimiento
- Impulsar proyectos vinculados a los recursos mineros y energéticos.
- Generar condiciones para más exportaciones y divisas genuinas.
- Fomentar empleo de calidad y mayor desarrollo regional.
- Fortalecer la inclusión de PyMEs en cadenas productivas.
De acuerdo con el ministro, actualmente se trabaja en viabilizar nuevas inversiones privadas por unos US$ 10.000 millones, en línea con la estrategia oficial de atraer capitales para sectores como energía, minería y economía del conocimiento. En ese marco, también se discutieron iniciativas vinculadas al desarrollo de una estrategia de inteligencia artificial y la implementación de proyectos que puedan escalarse a distintas áreas y regiones del país, con la participación de diferentes agencias del Banco Mundial.
Encuentro con el BID: respaldo a reformas y financiamiento
La agenda de Caputo en Bangkok incluyó además una reunión con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Ilan Goldfajn. Allí se repasó la cartera actual de programas que la entidad mantiene con la Argentina y se analizaron las perspectivas de financiamiento para el próximo año.
Según relató el titular de Economía, el BID ratificó su respaldo al proceso de reformas que lleva adelante el Gobierno nacional. El foco de las conversaciones estuvo puesto en ampliar las oportunidades de inversión y desarrollo, particularmente en infraestructura, integración regional, modernización del Estado y proyectos sociales orientados a reducir la pobreza y mejorar el acceso al crédito.
“Conversamos sobre el importante respaldo del organismo al desarrollo de la Argentina y al proceso de reformas que estamos llevando adelante”, señaló Caputo tras la reunión con el BID.
Con estas gestiones, el Gobierno busca consolidar una red de apoyos internacionales que le permita reducir la vulnerabilidad financiera, sostener el programa económico y enviar una señal de previsibilidad a los inversores de cara al año próximo y al clima político que se anticipa rumbo a 2027.

