
La situación edilicia de la Escuela Primaria N° 25 de El Paraíso volvió a quedar en el centro de la discusión pública luego de que las intensas lluvias de octubre expusieran los problemas de filtraciones que afectan al establecimiento. Las imágenes difundidas durante el temporal mostraron el ingreso de agua por distintos sectores del edificio, incluido el salón de usos múltiples (SUM), y reavivaron los cuestionamientos por la demora en concretar una solución definitiva.
El episodio dejó al descubierto una problemática que no es nueva. El edificio es compartido por la Escuela Primaria N° 25 y la Escuela Secundaria N° 7, por lo que las deficiencias afectan a dos comunidades educativas. Durante las lluvias se registraron dificultades para desarrollar las actividades escolares y fue necesario adoptar medidas preventivas, entre ellas el corte de la energía eléctrica ante el riesgo que implicaba la presencia de agua.
En medio de la polémica, los reclamos de las familias y la repercusión de las imágenes en redes sociales volvieron a poner presión sobre las autoridades municipales. La renovación de la cubierta ya había sido anunciada meses atrás, pero la obra seguía pendiente. Mientras tanto, se habían realizado tareas de mantenimiento y reparaciones paliativas que no lograron evitar que las filtraciones reaparecieran con las precipitaciones intensas.
Ahora, el Municipio de Ramallo informó que transfirió $8.229.154,75 a RTS Montajes y Servicios S.A., empresa adjudicataria de la obra. El monto representa el 20% del presupuesto total, establecido en $41.832.957,60. Con esta primera transferencia, la firma queda en condiciones de iniciar los trabajos de renovación del techo.
La intervención se encuadra en el Programa de Infraestructura Educativa 2025-2027 y fue formalizada mediante la Resolución 2694/2026, que aprobó el Convenio Marco para la Mejora de la Infraestructura Escolar, firmado entre la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y la Municipalidad de Ramallo.
El avance administrativo llega después de que el estado del establecimiento recuperara visibilidad pública. Días atrás, la presidenta del Consejo Escolar de Ramallo, Laura Castro, había señalado que la obra estaba acordada administrativamente, pero que su ejecución dependía de la disponibilidad de los fondos. Mientras se aguardaba esa instancia, se realizaban inspecciones y arreglos para intentar contener los inconvenientes.
El anuncio representa un paso concreto, aunque también deja expuesta una demora difícil de ignorar: la obra estaba prevista para el mes de abril, pero tuvieron que reaparecer las filtraciones y multiplicarse los reclamos para que el tema volviera a ocupar un lugar central en la agenda pública.
Para las familias, docentes y estudiantes, la solución no estará en una resolución ni en una transferencia, sino en un techo reparado que garantice condiciones adecuadas para enseñar y aprender. Ahora resta que los trabajos comiencen efectivamente, se desarrollen sin nuevas demoras y resuelvan un problema que no debería depender de cada temporal para recibir atención.

