Casa Rosada sigue de cerca la salud del Papa y mantiene la visita

NewsITe
El Gobierno nacional monitorea con atención la evolución de la salud del papa León XIV, quien será intervenido quirúrgicamente por un nódulo pulmonar, pero por el momento mantiene sin modificaciones la agenda de la visita prevista al país entre el 8 y el 11 de noviembre.
Fuentes oficiales que participan de la organización del viaje confirmaron que, hasta ahora, el cronograma se sostiene tal como fue acordado con el Vaticano. “Al momento sigue todo igual. Todas las semanas tenemos reuniones”, señalaron voceros vinculados a la Secretaría General de la Presidencia, que encabeza Karina Milei y que centraliza la coordinación con la Santa Sede.
La preocupación en Casa Rosada se disparó el último domingo, cuando el propio León XIV comunicó a través de su cuenta de X que se someterá a una operación para extirpar un nódulo pulmonar detectado en fase temprana. El anuncio sorprendió a buena parte del arco político y eclesiástico, aunque el entorno presidencial insiste en que, por ahora, no se evalúan cambios drásticos.
Tras conocerse la noticia, el presidente Javier Milei hizo llegar al Pontífice sus deseos de una pronta recuperación y un mensaje de acompañamiento para la intervención. Además, expresó su disposición a alterar el esquema original de la visita en caso de que la Curia lo considere necesario.
Agenda, seguridad y eventuales cambios
En declaraciones recientes, Milei remarcó que la Casa Rosada está abierta a revisar fechas y actividades si la salud del Papa así lo exigiera. “Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles a hacer los ajustes necesarios”, sostuvo el mandatario, al tiempo que pidió prudencia hasta conocer el resultado de la intervención.
Mientras tanto, el Ejecutivo avanza con los preparativos para una visita que consideran estratégica, tanto en el plano institucional como en el simbólico. Hacia el cierre de esta semana, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, supervisará personalmente los dispositivos de seguridad previstos para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, donde se concentrarán varias de las actividades de León XIV.
En paralelo, equipos de comunicación del Gobierno y de la Iglesia mantienen reuniones virtuales para pulir el diseño de los mensajes, coordinar la cobertura mediática de cada acto y definir los lineamientos de prensa que regirán durante la presencia del Pontífice en el país.
Sintonía con el Episcopado y diferencias internas
En el oficialismo destacan la buena relación construida con la Conferencia Episcopal Argentina, que preside monseñor Marcelo Daniel Colombo, a quien señalan como un interlocutor clave en esta etapa de organización. Ese vínculo intentan separarlo de las tensiones que arrastran con el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, frecuente crítico de la gestión de Milei.
- El Gobierno valora la “predisposición” del Episcopado para garantizar una visita ordenada.
- En paralelo, cuestiona el tono de las intervenciones públicas de García Cuerva, al que ubica en sintonía con sectores opositores.
“Es como si organizáramos la Navidad y nos peleáramos un día antes. No podemos dar la imagen de que no tenemos la suficiente madurez para dejar los temas de lado”, deslizaron desde Balcarce 50, en alusión a la necesidad de bajar la tensión antes de la llegada del Santo Padre.
En Casa Rosada confían en que las diferencias políticas con algunos referentes eclesiásticos no empañarán el clima general del viaje de León XIV ni el mensaje espiritual que su presencia busca transmitir. Por ahora, la consigna es clara: seguir de cerca la evolución médica del Papa, respetar las decisiones que se tomen en Roma y sostener la organización hasta que haya una indicación en contrario.

