El oficialismo inicia la pulseada por el Presupuesto 2027

NewsITe
La Cámara de Diputados inicia este martes el tratamiento en comisión del proyecto de Presupuesto 2027, una pieza clave para la estrategia económica del Gobierno, que tiene como prioridad sostener el equilibrio fiscal. Con un gasto público altamente comprometido y un oficialismo sin mayoría propia, el margen para introducir cambios es acotado y obligará a negociaciones intensas con aliados y gobernadores.
El debate comenzará al mediodía en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, donde el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, expondrá los lineamientos centrales del plan de ingresos y gastos. La Libertad Avanza llega a la discusión con 95 bancas propias y la necesidad de alcanzar al menos 129 votos para lograr quórum y avanzar luego en el recinto, por lo que el rol de los bloques dialoguistas y de los representantes provinciales será determinante.
Uno de los principales condicionantes del proyecto es que cerca del 70% del gasto previsto ya está atado a prestaciones previsionales, programas sociales y otras obligaciones automáticas del Estado. A esto se suman los reclamos de las provincias por fondos para obra pública, financiamiento universitario, cobertura de cajas jubilatorias no transferidas y prestaciones vinculadas con la discapacidad, cuyo impacto fiscal para 2027 se estima en unos $600.000 millones.
En paralelo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene conversaciones con mandatarios provinciales para aceitar acuerdos que permitan sancionar la ley antes de fin de año. El cronograma parlamentario contempla reuniones informativas hasta la primera semana de noviembre, con la meta de emitir dictamen y habilitar el tratamiento en el recinto de Diputados y, luego, en el Senado.
Jubilaciones, programas sociales y asignaciones familiares
El proyecto de Presupuesto prevé destinar $102 billones al sistema previsional, donde se incluyen jubilaciones, pensiones y pensiones no contributivas. Dentro de ese total, $3,9 billones corresponden al pago de bonos extraordinarios, un monto similar al calculado para 2026. Esto implicaría extender durante 2027 el bono de $70.000 sin incrementos nominales previstos, en un contexto en el que la inflación proyectada para el año próximo se ubica en 21,3%.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), los $98,1 billones restantes se asignarán a haberes regulares, que registrarían una mejora real del 5,7% frente al cierre estimado de 2026. El organismo también proyecta una leve reducción en la cantidad de beneficiarios: el total de jubilados, pensionados y retirados pasaría de 9,20 millones en 2026 a 9,12 millones en 2027, es decir, unos 79.000 titulares menos.
En cuanto a las asignaciones familiares, el gasto llegaría a $14,4 billones, lo que representa un aumento real del 2,5% respecto del cierre de este año. El promedio mensual de asignaciones por hijo mostraría un ligero incremento, al pasar de 4,33 millones en 2026 a 4,35 millones en 2027. Las transferencias hacia otros programas sociales ascenderían a $9,1 billones, con un marcado incremento real interanual del 37,1%.
Proyecciones de gasto, ingresos e inflación
En el plano macroeconómico, el Presupuesto 2027 contempla gastos totales consolidados por $216 billones, lo que implica un alza del 25,3% frente al año previo. Los recursos totales —provenientes de impuestos y contribuciones a la seguridad social— se estiman en $219,3 billones, con un incremento del 26,2%, lo que permitiría sostener el objetivo de equilibrio fiscal planteado por el Poder Ejecutivo.
Entre las variables centrales, el Gobierno proyecta una inflación anual del 21,3% y un tipo de cambio de $1.847 por dólar para diciembre de 2027, con un promedio de $1.728 a lo largo del año. El gasto en servicios sociales absorbería $150.913.491,9 millones, en tanto que el pago de los servicios de la deuda pública demandaría $18.609.176,1 millones.
Otro eje de tensión será el financiamiento de las universidades nacionales, para el que se prevén recursos por $7,3 billones. Al mismo tiempo, las proyecciones oficiales señalan que el consumo privado crecería 3,4% en 2027, mientras que el consumo público avanzaría apenas 0,6%, en línea con la meta de contención del gasto.
En un Congreso fragmentado y con las cuentas al límite, cada voto y cada punto del Presupuesto 2027 se negocia al detalle, en medio de la apuesta oficial por sostener el equilibrio fiscal sin desatender las demandas sociales y de las provincias.
La discusión que se abre en Diputados será, así, una prueba política clave para el Gobierno nacional: de los acuerdos que logre tejer con la oposición y los gobernadores dependerá no solo la aprobación del Presupuesto, sino también la señal que la Argentina envíe a los mercados y a los organismos internacionales sobre el rumbo de su política económica.

