Caputo viaja a Bangkok en plena negociación con el FMI

NewsITe
El ministro de Economía, Luis Caputo, viajará a Bangkok, Tailandia, para participar de la Reunión Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), en un contexto de definiciones clave sobre la tercera revisión del programa acordado entre la Argentina y el organismo.
Según trascendió en ámbitos oficiales, el staff report de la misión que trabajó en Buenos Aires a fines de septiembre todavía no fue difundido ni elevado formalmente al Directorio. De su aprobación dependerá el desembolso de unos US$ 900 millones, fondos centrales para el esquema financiero del Gobierno nacional en lo que resta del año.
El punto más sensible de la revisión pasa por el desvío fiscal registrado en el primer semestre. En el mercado se descuenta que el Gobierno habría solicitado un waiver (dispensa) por el incumplimiento de esa meta, a la vez que intentará mostrar señales de continuidad en el ajuste del gasto y en la disciplina fiscal comprometida con el FMI.
Quiénes integran la comitiva y qué se discutirá en Bangkok
Caputo no viajará solo. Lo acompañarán el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, además de otros funcionarios del equipo económico. La delegación argentina tomará parte de las reuniones de los distintos comités del organismo y del plenario de gobernadores, instancia en la que se trazan lineamientos generales de política económica global.
En la agenda de la Asamblea se destacan dos ejes que también impactan de lleno en la realidad argentina: el futuro del sector energético y el efecto de la inteligencia artificial sobre la productividad, el empleo y la regulación financiera. En paralelo, el Gobierno buscará capitalizar el dato considerado positivo por el organismo: el sobrecumplimiento de la meta de acumulación de reservas.
En los últimos meses, el BCRA compró cerca de US$ 15.000 millones en el mercado de cambios, lo que permitió recomponer las arcas de la autoridad monetaria y fortalecer la posición externa del país, uno de los puntos que el FMI venía observando con atención desde el inicio del acuerdo.
El mensaje del FMI: respaldo al programa y alerta por el derrame
En su última conferencia de prensa, la vocera del FMI, Julie Kozack, destacó que la Argentina logró “un progreso muy significativo” en la estabilización macroeconómica, pese al contexto de alta inflación y pesada carga de deuda. Mencionó la fuerte baja en la inflación mensual, la mejora en las reservas internacionales y el avance hacia el superávit fiscal como pilares del programa.
“Todas estas consideraciones son la base para un crecimiento sostenible en Argentina”, remarcó Kozack, aunque advirtió que el desafío ahora es que los avances no queden concentrados en pocos sectores. La recuperación, por el momento, se siente con más fuerza en la agroindustria, la energía y la minería, mientras que otras ramas productivas y amplios segmentos de la clase trabajadora continúan bajo fuerte presión.
La funcionaria señaló que el foco actual de las conversaciones con el Gobierno es cómo “consolidar la victoria” en materia de estabilización y, al mismo tiempo, extender los beneficios a toda la economía. Tanto el FMI como las autoridades argentinas coinciden en que se requiere seguir fortaleciendo la resiliencia del país y lograr que el crecimiento sea más amplio y distribuido entre las distintas regiones y sectores.
En ese marco político y técnico, la presencia de Caputo en Bangkok será una nueva prueba de fuego para el programa con el FMI: el ministro buscará convalidar la tercera revisión, asegurar el desembolso pendiente y, a la vez, mostrar que el rumbo económico puede traducirse en mejoras concretas para la actividad y el empleo.

