Trump arremetió contra el Nobel de la Paz y reivindicó su gestión

NewsITe
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocarse en el centro de la escena internacional al cargar con dureza contra la sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz, y contra el propio Comité Noruego del Nobel. A través de un extenso mensaje en sus redes sociales, el dirigente republicano aseguró que él debería haber sido condecorado por, según sostiene, haber evitado ocho guerras en distintas regiones del mundo.
Trump comenzó su descargo descalificando a Pillay, jurista con una larga trayectoria en organismos de derechos humanos de la ONU. Señaló que “nadie” la conocía y la acusó de tener una postura contraria a Israel. A su juicio, el jurado del Nobel premió a “una persona liberal que trabaja en las Naciones Unidas y de la que nadie había oído hablar jamás”, lo que, según él, pone en cuestión la legitimidad del galardón.
En ese marco, el exmandatario se presentó como el verdadero merecedor del Nobel de la Paz. Aseguró que, durante su gestión en la Casa Blanca, logró “resolver” ocho conflictos internacionales y que líderes mundiales le enviaron cartas al Comité del Nobel respaldando su candidatura. Incluso afirmó que debería haber obtenido “ocho premios Nobel de la Paz, no solo uno”.
Las ocho guerras que Trump dice haber evitado
Trump enumeró una serie de disputas y tensiones en las que, de acuerdo con su versión, su gobierno habría jugado un rol clave para reducir el riesgo de enfrentamientos armados. Entre ellas citó choques fronterizos y rivalidades históricas en Asia, África y Medio Oriente.
- Camboya y Tailandia
- Kosovo y Serbia
- República Democrática del Congo y Ruanda
- Pakistán e India
- Israel e Irán
- Egipto y Etiopía
- Armenia y Azerbaiyán
- Israel y Hamás
Además, sostuvo que estuvo “a punto de resolver” el conflicto entre Irán y las potencias occidentales, así como la guerra entre Rusia y Ucrania. En ese sentido, se adjudicó haber impedido que Teherán desarrollara un arma nuclear capaz de desestabilizar Oriente Medio y afirmó que “salvó más vidas que cualquier otra persona en la historia”.
Rehenes, presos políticos y críticas a Noruega
En su mensaje, Trump también se atribuyó gestiones para la liberación de rehenes retenidos por Hamás y el regreso de ciudadanos israelíes capturados. Dijo haber contribuido a la liberación de más de 900 presos políticos en países de Europa del Este y a la repatriación de 196 rehenes en distintas partes del mundo, sin recurrir —según él— al pago de rescates, a diferencia de las administraciones de Joe Biden y Barack Obama.
El republicano mencionó además su presión para que los países miembros de la OTAN incrementaran el gasto en defensa, asegurando que lograron pasar de un 2% a un 5% del Producto Interno Bruto destinado al área militar. También aludió a su supuesta mediación constante para reducir tensiones entre Corea del Sur y Corea del Norte, y entre Japón y Corea del Norte.
Trump reforzó su argumento citando a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, a quien atribuyó una frase en la que lo señalaba como el dirigente que más haría merecedor del Nobel de la Paz. A partir de ese “historial de paz”, insistió en que ningún otro líder se le compara.
“El Premio Nobel de la ‘Paz’ ha quedado desacreditado para siempre por un puñado de ideólogos radicales que están en contra de la democracia y son enemigos de la civilización”, lanzó Trump, al acusar al Comité con sede en Noruega.
En el tramo final de su descarga, calificó la decisión de no premiarlo como una “mancha imborrable” para Noruega y afirmó que el desaire “nunca será olvidado”. Sus palabras reavivan la polémica en torno al uso político del Nobel de la Paz y exhiben, una vez más, la estrategia de Trump de presentarse como un líder incomprendido por el establishment internacional.

