Industriales y comerciantes exigen frenar el avance del comercio ilegal

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La Unión Industrial Argentina (UIA) volvió a poner sobre la mesa una preocupación que se extiende en todo el entramado productivo: el fuerte crecimiento del contrabando y del comercio ilegal que, según el sector, golpea de lleno a la industria nacional y al comercio formal. El tema motivó una reunión de trabajo con el director general de Aduanas, Andrés Velis, en la que los empresarios presentaron un diagnóstico propio y una batería de propuestas para reforzar los controles.
El planteo de la UIA se suma a reclamos ya formulados por otros actores, como la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y el Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA). Todos coinciden en que la expansión del contrabando genera competencia desleal, erosiona la recaudación fiscal y alimenta un circuito informal que se vuelve difícil de controlar.
Desde SUPARA, su secretario general, Daniel Mallotti, viene advirtiendo desde 2025 sobre el deterioro de la capacidad operativa de la Aduana. El dirigente sindical responsabilizó de manera directa al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, al señalar que las políticas de ajuste y desregulación redujeron salarios, funciones y recursos del organismo encargado de controlar qué entra y qué sale del país.
Encuesta de la UIA: casi seis de cada diez industrias afectadas
La presentación empresaria ante Aduana se apoyó en la III Encuesta UIA, realizada en septiembre de 2026. De las 628 compañías relevadas, el 59,7% consideró “alto o muy alto” el impacto del comercio ilegal sobre su operatoria. El fenómeno se siente con especial crudeza en sectores como:
- Metales comunes: 88,2% de las empresas declaran fuerte impacto del comercio ilegal.
- Industria textil: 84,6% señala afectación severa por mercadería ingresada en forma irregular.
- Cuero y calzado: 76,2% afirma sufrir competencia desleal vinculada al contrabando.
- Papel, cartón y madera: 70% registra consecuencias significativas del comercio ilegal.
Además, uno de cada tres ejecutivos consultados (33%) reclamó avanzar con más y mejores controles aduaneros frente a la escalada del contrabando. A estos pedidos se suman demandas de mayor fiscalización de la facturación y de la informalidad comercial (19,1%) y de una regulación más estricta del comercio electrónico (15,1%), un canal que ya impacta sobre cuatro de cada diez empresas a través de redes sociales y marketplaces.
Reclamos al Gobierno y propuestas para reforzar la fiscalización
En la reunión con Velis, de la que participaron también la directora adjunta de Aduanas, María Eugenia Rodríguez Campos, y la subdirectora de Control Aduanero, Samanta Franco, la UIA planteó la necesidad de articular una agenda técnico-institucional público-privada orientada a frenar el avance del contrabando y a facilitar el comercio formal.
Entre las medidas sugeridas por la central fabril, inspiradas en buenas prácticas internacionales, se destacan:
- Ampliación horaria en pasos fronterizos clave para mejorar la fiscalización.
- Mayor incorporación de escáneres y tecnología de control no intrusiva.
- Implementación plena de declaraciones electrónicas anticipadas.
- Revisiones basadas en perfiles de riesgo aduanero más precisos.
- Auditorías ex post sobre operaciones sospechosas.
- Controles estrictos sobre el comercio electrónico y revisión del régimen de courier.
“Las políticas de ajuste y desregulación han incidido en el crecimiento del contrabando y en su impacto en la industria nacional y el comercio formal”, viene advirtiendo Daniel Mallotti, titular de SUPARA.
Mientras tanto, en el Gobierno no hubo hasta el momento referencias públicas concretas sobre los reclamos y propuestas elevados por los industriales, comerciantes y el gremio aduanero. En ese escenario, el sector privado reclama respuestas rápidas para evitar que el avance del contrabando siga erosionando la competitividad de la producción argentina y los ingresos fiscales del Estado.

