Tres muertos y varios heridos en el Aeropuerto Rey Khalid

NewsITe
Tres ciudadanos saudíes murieron y varias personas de distintas nacionalidades resultaron heridas tras dos ataques contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad, capital de Arabia Saudita. La información fue confirmada por la Autoridad General de Aviación Civil saudita (GACA, por sus siglas en inglés), que detalló que los hechos se registraron este viernes y afectaron tanto a la infraestructura aeroportuaria como a una aeronave comercial.
De acuerdo con el comunicado oficial, el primer ataque tuvo como objetivo las instalaciones del aeropuerto, uno de los principales del reino y un punto clave para el tráfico aéreo en la región. El segundo golpe alcanzó a un avión perteneciente a Saudia, la aerolínea de bandera del país. Entre las víctimas fatales se encuentra un piloto de aviación, según el informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas (NA).
Tras las explosiones, equipos de emergencia y fuerzas de seguridad se desplegaron de inmediato en la terminal aérea. Las autoridades indicaron que todas las personas heridas, tanto con lesiones leves como de mayor gravedad, fueron trasladadas a centros de salud de la zona. Al mismo tiempo, se iniciaron tareas de evaluación de daños materiales en pistas, hangares y sectores operativos del aeropuerto.
La GACA señaló que trabaja en coordinación con los organismos de seguridad del reino para determinar el alcance de los daños y reforzar las medidas de protección de pasajeros, trabajadores y del sistema de aviación civil en su conjunto. Pese a la gravedad de lo ocurrido, el organismo confirmó que las operaciones aeroportuarias y el tráfico aéreo fueron reanudados, lo que busca enviar una señal de control y normalización en medio de la tensión.
Escalada del conflicto con los hutíes en Yemen
En paralelo a los ataques en Riad, se registró una nueva ronda de bombardeos aéreos sobre Saná, capital de Yemen controlada por el movimiento hutí. La cadena de televisión hutí Al Masirah atribuyó los ataques a lo que definió como “agresión saudí”, en el marco del prolongado conflicto que enfrenta a la coalición liderada por Arabia Saudita con los rebeldes yemeníes.
Residentes locales citados por la agencia Xinhua relataron que potentes explosiones sacudieron zonas del sur y el oeste de la ciudad, mientras aviones de combate sobrevolaban de forma constante el espacio aéreo de Saná. Hasta el momento, no se precisaron la naturaleza exacta de los objetivos atacados ni se difundió un balance oficial de víctimas.
Estos bombardeos se inscriben en una rápida escalada de tensiones: los hutíes intensificaron en los últimos meses el uso de misiles y drones contra territorio saudí, mientras Riad reforzó sus ataques aéreos sobre posiciones en Yemen bajo control rebelde. La región del estrecho de Bab al Mandab, estratégico paso marítimo hacia el Mar Rojo y clave para el comercio internacional y el transporte de petróleo, sigue siendo uno de los focos más sensibles del conflicto.
Un conflicto abierto desde 2014
Yemen atraviesa una guerra interna desde septiembre de 2014, cuando los hutíes tomaron la capital Saná y extendieron su dominio sobre buena parte del norte del país. En 2015, una coalición militar encabezada por Arabia Saudita intervino en apoyo del gobierno reconocido internacionalmente, que hoy tiene su base en la ciudad portuaria de Adén, en el sur.
Desde entonces, la confrontación armada provocó una de las peores crisis humanitarias del planeta, con miles de muertos, millones de desplazados y un sistema sanitario y de infraestructura colapsado. Los ataques más recientes, tanto en territorio saudí como en Yemen, alimentan los temores a una nueva fase de escalada bélica que complique aún más cualquier perspectiva de negociación política.
Las autoridades saudíes recalcaron que se mantendrán coordinadas con los organismos de seguridad “para garantizar la seguridad de los pasajeros, el personal y el sistema de aviación civil”.
Mientras la comunidad internacional vuelve a mirar hacia la región, la combinación de ataques cruzados, tensiones fronterizas y crisis humanitaria mantiene a la península arábiga como uno de los principales focos de inestabilidad global.

