“Prohibir no es proteger”: el mensaje político de Flamengo

NewsITe
El cruce entre política, economía y deporte volvió a quedar expuesto en Brasil. Flamengo, uno de los clubes más populares del país, lanzó un duro mensaje al presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras la decisión del Gobierno de prohibir la publicidad de casas de apuestas deportivas y ordenar el retiro de esas marcas de camisetas, estadios y medios de comunicación.
En el marco del duelo ante Santos, el “Mengao” saltó al campo de juego con la frase “Prohibir no es proteger” estampada en el pecho, en el lugar que habitualmente ocupa su principal auspiciante, una reconocida plataforma de apuestas. El gesto, cuidadosamente preparado, buscó visibilizar el descontento de los clubes con la medida provisoria firmada por Lula, que tiene fuerza de ley mientras el Congreso analiza si la ratifica o la modifica.
El patrocinio de casas de apuestas se convirtió en una de las principales fuentes de ingresos para el fútbol brasileño en los últimos años. Flamengo, junto con otros gigantes del país, sostiene que estos contratos resultan claves para mantener la competitividad tanto en el plano local como en las competencias internacionales, donde los clubes de Brasil marcan diferencias económicas frente a buena parte de Sudamérica.
La normativa del Gobierno federal ordena retirar las publicidades de las empresas del rubro de las camisetas, los estadios y los espacios de difusión, bajo apercibimiento de ser consideradas “publicidad ilegal”. El Ejecutivo otorgó un plazo que vence a comienzos de octubre para adecuarse, mientras el sector intenta frenar la decisión en la Justicia.
Reclamo de los clubes y pulseada política
Flamengo no está solo en esta pulseada. Diversas instituciones del país se expresaron públicamente contra la prohibición a través de una campaña común bajo el lema: “El fútbol brasileño puede desaparecer”. Detrás de la consigna, los dirigentes advierten que la salida de las casas de apuestas del mercado deportivo provocaría un fuerte impacto en los presupuestos, con riesgo de pérdida de competitividad, reducción de planteles y menor capacidad para retener figuras.
Los clubes y las empresas se respaldan en el marco regulatorio que permitió la llegada de las apuestas al deporte, especialmente en lo establecido por la ley 14.790, que abrió la puerta a la operación de estas firmas en el país. En paralelo, varias instituciones ya presentaron medidas cautelares ante el Supremo Tribunal Federal (STF) para intentar suspender los efectos de la decisión presidencial hasta que el Congreso la discuta de manera definitiva.
- La medida provisoria de Lula tiene vigencia inmediata y fuerza de ley.
- Las casas de apuestas aportan una porción significativa del presupuesto de los clubes.
- Los equipos argumentan que la restricción afecta la competitividad local e internacional.
- La batalla se trasladó al Congreso y al Supremo Tribunal Federal.
“Prohibir no es proteger”: con esa frase en el pecho, Flamengo buscó interpelar al Gobierno y defender el rol económico de las apuestas en el fútbol brasileño.
Mientras tanto, el vínculo contractual entre Flamengo y su principal sponsor continúa vigente, aunque la marca ya no puede exhibirse en la camiseta hasta que haya una definición legislativa o judicial. En este escenario de incertidumbre, el caso se sigue con atención desde otros mercados, incluido el argentino, donde varias casas de apuestas también tienen presencia destacada en las camisetas de los clubes de Primera División.

