Misión de alto nivel de Estados Unidos recorre el país en busca de proyectos

NewsITe
Una misión de alto nivel del gobierno de Estados Unidos se encuentra en la Argentina desde el lunes con el objetivo de relevar oportunidades de inversión y avanzar en proyectos estratégicos vinculados a infraestructura, energía y minería. La delegación, que permanecerá en el país hasta el viernes, tiene previsto visitar Buenos Aires, Salta y Jujuy, tres puntos clave para el desarrollo del llamado Corredor Andes-Atlántico y de los recursos naturales argentinos.
La comitiva está encabezada por Katrien Hinderdael, directora de Infraestructura e Inversión Global del Departamento de Estado norteamericano. La acompañan Danielle Monosson, directora de la Oficina de Brasil y Cono Sur del mismo organismo; Ryan Berg, representante de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC, por sus siglas en inglés); y Carter Mateer, del banco de exportaciones e importaciones EXIM.
La primera escala institucional de la misión fue el Palacio San Martín, donde el canciller argentino, Pablo Quirno, mantuvo un encuentro con los enviados estadounidenses. Según compartió el funcionario en su cuenta de la red social X, el foco estuvo puesto en “avanzar en la implementación del Corredor Andes-Atlántico”, una iniciativa presentada el 23 de septiembre en Nueva York junto al subsecretario de Estado Christopher Landau.
El Corredor Andes-Atlántico y el interés por sectores estratégicos
El Corredor Andes-Atlántico apunta a modernizar la infraestructura logística que conecta las principales regiones productivas de la Argentina con los puertos del Atlántico y, desde allí, con los mercados de Occidente. El plan contempla obras en transporte, energía y conectividad, con especial atención en los desarrollos vinculados a Vaca Muerta, el litio del NOA y los minerales críticos demandados por la transición energética global.
Quirno subrayó que el Gobierno busca “movilizar inversiones en proyectos estratégicos en los sectores energético, minero, de infraestructura y tecnología” y presentar a la Argentina como un socio confiable para el abastecimiento de recursos clave, en un contexto de reconfiguración de cadenas de valor internacionales.
Además del encuentro con el canciller, la delegación mantuvo una reunión con el embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas, quien también se hizo eco de la agenda en sus redes sociales. Lamelas destacó que la visita marca el paso “del anuncio a la acción” en la puesta en marcha del corredor y señaló que el equipo estadounidense buscará profundizar el diálogo con autoridades nacionales, gobiernos provinciales y representantes del sector privado.
Señales del vínculo bilateral y próximos pasos
La presencia simultánea de funcionarios del Departamento de Estado, EXIM Bank y la DFC refleja el interés de Washington en estructurar financiamiento y apoyo técnico para proyectos que impulsen la integración regional y el desarrollo de la infraestructura argentina. En particular, se analizan alternativas para facilitar inversiones en transporte de carga, redes energéticas y cadenas de suministro de minerales críticos, con potencial impacto en la generación de empleo y divisas.
- Relevamiento de proyectos en Buenos Aires, Salta y Jujuy.
- Énfasis en energía, minería, infraestructura y tecnología.
- Coordinación entre cancillería argentina y agencias de financiamiento de EEUU.
“Así, el compromiso bilateral se traduce en hechos”, resaltó el embajador Peter Lamelas al referirse al inicio de las reuniones de trabajo con la misión estadounidense.
En los próximos días, la comitiva continuará con una agenda intensa de encuentros públicos y privados para identificar proyectos concretos y evaluar mecanismos de apoyo financiero. Desde ambos lados del vínculo se busca consolidar una hoja de ruta que permita transformar los anuncios en inversiones efectivas en el mediano plazo.
La visita se inscribe en una estrategia más amplia de Estados Unidos para fortalecer su presencia económica en América del Sur y, al mismo tiempo, ofrece a la Argentina una ventana de oportunidad para acelerar obras clave de infraestructura y potenciar su rol como proveedor de energía y minerales para la economía global.

