Israel recordó el ataque de Hamás a tres años de la masacre

Israel conmemoró a las víctimas del ataque del 7 de octubre

NewsITe

Israel realizó esta semana una serie de actos en recuerdo de las víctimas del ataque terrorista perpetrado por Hamás el 7 de octubre de 2023, una ofensiva que marcó un antes y un después en la historia reciente del país y abrió una nueva etapa de violencia en Medio Oriente. Las ceremonias, cargadas de simbolismo y fuertes medidas de seguridad, se desarrollan a pocas semanas de unas elecciones generales atravesadas por el recuerdo de aquella jornada.

Según los registros oficiales, aquel día fueron asesinadas 1.221 personas en Israel por combatientes de Hamás, que irrumpieron con armas de fuego, cohetes y granadas en distintas localidades del sur del país. Además, 251 personas fueron secuestradas y trasladadas a la Franja de Gaza, entre ellas ciudadanos israelíes y extranjeros; de ese grupo, se estima que al menos 44 ya estaban muertos en el momento del cautiverio.

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Uno de los escenarios centrales de la conmemoración fue el sitio donde se realizaba el festival de música electrónica Nova, convertido desde entonces en un símbolo del horror. Allí, familiares y sobrevivientes participaron de un emotivo minuto de silencio a las 06.29 (03.29 GMT), hora aproximada del inicio del ataque, rodeados de retratos de las víctimas, velas y flores.

Actos oficiales y clima político

Los actos oficiales se celebraron el lunes en Jerusalén, en una fecha fijada conforme al calendario judío. El primer ministro Benjamín Netanyahu encabezó la ceremonia principal, en la que se encendieron antorchas y se leyeron los nombres de parte de las víctimas. El gobierno dispuso un fuerte operativo de seguridad, en el marco de alertas por posibles intentos de nuevos ataques de Hamás coincidiendo con el aniversario.

El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que el Ejército se mantiene en máxima alerta tras recibir información de inteligencia sobre presuntas intenciones del grupo islamista de llevar adelante acciones terroristas. La tensión se suma a un contexto político ya complejo: Israel celebrará elecciones generales el próximo 27 de octubre, las primeras desde los ataques, y las encuestas anticipan una contienda reñida para Netanyahu.

Elecciones bajo la sombra del 7 de octubre

La gestión del primer ministro es objeto de fuertes cuestionamientos por parte de la oposición y de parte de la sociedad israelí, que lo responsabiliza por no haber evitado el ataque ni actuado con suficiente rapidez. Entre sus principales rivales aparece Naftali Bennett, también ex jefe de gobierno, quien volvió a calificar lo ocurrido como “un fracaso colosal del Estado de Israel, creado para proteger a los judíos en su propia tierra”.

Desde entonces, Israel lanzó una ofensiva militar de gran escala sobre la Franja de Gaza, además de ataques en territorio de Líbano e Irán. Esa contraofensiva ha sido duramente criticada por distintos gobiernos y organizaciones internacionales, que denuncian el alto número de víctimas civiles y la destrucción de infraestructura básica en el enclave palestino.

El testimonio de un rehén: 505 días de cautiverio

En el marco de este nuevo aniversario, volvió a cobrar notoriedad la historia de Omer Shem Tov, uno de los rehenes que sobrevivió al cautiverio. Estuvo secuestrado durante 505 días y plasmó su experiencia en un libro en el que detalla las condiciones extremas que debió soportar en Gaza.

Shem Tov relató que, apenas llegó al territorio palestino, era trasladado en una camioneta atestada de rehenes, mientras veía manos que intentaban sujetarse de él o de otros secuestrados. Pasó 53 días en distintos departamentos y luego fue llevado a un túnel, a unos 40 metros de profundidad. Allí permaneció en una celda diminuta, sin luz, durante 50 días consecutivos, al punto de temer haberse quedado ciego.

Posteriormente fue trasladado a un túnel algo más amplio, donde convivió durante unos 400 días con entre cuatro y cinco combatientes de Hamás. Según su testimonio, se convirtió en “un esclavo” obligado a cavar túneles, transportar explosivos y cargar alimentos, incluidas cientos de cajas de ayuda internacional que, afirma, eran distribuidas para abastecer a los propios combatientes.

“Decidí hacerme fuerte por dentro y seguir viviendo, combinando mi rabia y odio hacia los terroristas con la empatía por la población civil de Gaza, que también sufre por vivir bajo una organización como Hamás”, contó Omer Shem Tov en una entrevista.

El testimonio aporta una mirada compleja sobre el conflicto: mientras denuncia los tormentos del cautiverio, reconoce el sufrimiento de la población civil de Gaza, inmersa en una guerra que, según estimaciones citadas por medios internacionales, dejó unos 74.000 muertos en el enclave palestino en los tres años posteriores al ataque del 7 de octubre.

A tres años de aquellos hechos, Israel busca honrar la memoria de las víctimas, mantener la presión sobre Hamás y, al mismo tiempo, resolver un debate interno profundo sobre responsabilidades políticas y el rumbo futuro del país en un escenario regional cada vez más inestable.

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