Las cuentas provinciales cierran en positivo, pero se afianza la presión del gasto y caen los ingresos reales

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Las provincias argentinas lograron mantener el equilibrio de sus cuentas públicas en la primera mitad de 2026, aunque con un margen cada vez más ajustado. De acuerdo con un informe de la consultora Politikon Chaco, procesado por Agencia Noticias Argentinas, las jurisdicciones subnacionales cerraron el primer semestre con superávit primario y financiero, en un contexto de caída real de los recursos y contención del gasto.
Entre enero y junio, el consolidado de las provincias registró un superávit primario de $1.658.147 millones y un superávit financiero de $189.749 millones. En términos de sus propios ingresos, el resultado primario equivale al 2,2% del total recaudado –por debajo del 2,5% de 2025–, mientras que el superávit financiero representa apenas el 0,2%, contra el 0,8% que se había anotado en el mismo período del año anterior.
Si se lo mide contra el Producto Interno Bruto (PIB), el superávit primario provincial alcanzó el 0,16% y el financiero el 0,02% del producto. Los números siguen en terreno positivo, pero muestran una desaceleración clara respecto de 2025, lo que para los analistas implica una «compresión del margen fiscal» de los gobiernos locales.
Recaudación a la baja y gasto bajo presión
El informe detalla que, en el período analizado, los ingresos totales de las provincias tuvieron una caída real interanual del 0,5%, mientras que el gasto total se mantuvo prácticamente estable. Detrás de esa aparente estabilidad del gasto global, hubo un comportamiento heterogéneo de sus componentes: el pago de intereses de deuda creció y compensó parcialmente una leve reducción del gasto primario, que se contrajo 0,2% en términos reales.
Esta brecha entre la dinámica del gasto total y la del gasto primario se verificó en trece de las veintiún jurisdicciones relevadas. Los casos donde los intereses de la deuda ganaron más peso en los presupuestos fueron Río Negro y Mendoza, con un aumento de 0,9 puntos porcentuales en su participación, y Santa Cruz y la provincia de Buenos Aires, con una suba de 0,6 puntos.
Ganadores y perdedores en la evolución de los recursos
La performance de la recaudación también mostró fuertes diferencias entre distritos. De las 21 jurisdicciones analizadas, solo seis lograron incrementar sus ingresos en términos reales. Neuquén se destacó ampliamente con un aumento del 16%, impulsado por la actividad hidrocarburífera, seguida por Mendoza (+3,9%), Catamarca (+2,6%), Chubut (+2,6%), Río Negro (+1,4%) y Córdoba (+0,3%). San Juan se mantuvo sin variación real.
En cambio, catorce provincias sufrieron caídas reales de sus recursos, con los retrocesos más marcados en Misiones (-8,6%), Tierra del Fuego (-8,3%) y Santa Cruz (-8,1%). Este deterioro en la recaudación obliga a las administraciones locales a ajustar gastos o a aceptar un menor colchón fiscal para enfrentar eventuales shocks.
- Solo seis provincias incrementaron sus ingresos reales en el semestre.
- Las caídas más fuertes se concentraron en provincias del NEA y la Patagonia.
- Los intereses de la deuda ganaron peso en más de la mitad de los distritos.
Resultados fiscales por provincia: quiénes están mejor parados
Pese al escenario desafiante, la mayoría de las jurisdicciones logró conservar saldos positivos. En el plano del resultado primario, 15 de las 21 provincias relevadas presentaron superávit. Medido como proporción de los ingresos totales, encabezaron el ranking la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (12,6%), Jujuy (12,2%) y Mendoza (11,4%). Luego se ubicaron Salta (9,4%), Chaco (7,2%), La Rioja (6,5%), Córdoba (5,4%), Entre Ríos (5,0%), Chubut (4,1%), Neuquén (3,5%), Formosa (2,6%), San Juan (2,3%), Río Negro (2,1%), Corrientes (1,5%) y Misiones (0,2%).
Cuando se incorporan los pagos de intereses y se analiza el resultado financiero, catorce provincias muestran superávit. Vuelven a liderar CABA (11,4%), Jujuy (10,8%) y Mendoza (9,3%), mientras que Misiones queda prácticamente en equilibrio. Del otro lado, seis jurisdicciones cierran con déficit financiero, con los mayores desequilibrios en Tierra del Fuego (-23,1%), Santa Fe (-12,5%) y Santa Cruz (-10,2%). También registraron rojos Tucumán (-7,7%), Buenos Aires (-4,2%) y Catamarca (-2,1%).
El informe aclara que los datos son provisorios, ya que no se cuenta aún con información oficial completa de La Pampa, San Luis y Santiago del Estero, por lo que el panorama fiscal provincial podría registrar ajustes cuando se incorporen esos distritos.
En síntesis, el mapa fiscal de las provincias muestra por ahora cuentas ordenadas pero con un colchón cada vez más delgado. La combinación de ingresos debilitados, mayor peso del servicio de la deuda y un contexto económico frágil obliga a las administraciones locales a seguir de cerca la evolución de la recaudación y del gasto para evitar que el equilibrio conseguido en 2026 se convierta en un nuevo ciclo de déficit.

