El hijo mayor del capitán argentino no pudo contener las lágrimas durante los últimos minutos del homenaje y buscó refugio en los brazos de su padre. Antonela Roccuzzo se sumó al abrazo antes de que la familia abandonara el campo de juego acompañada por la ovación del Monumental.

La despedida de Lionel Messi de la Selección argentina dejó una de sus imágenes más emotivas cuando Thiago, su hijo mayor, rompió en llanto y abrazó a su padre en pleno campo de juego. El momento ocurrió después del discurso del capitán, durante el espectáculo musical que cerró una noche histórica en el estadio Monumental.
Messi había hablado durante cerca de nueve minutos ante los hinchas y todavía permanecía junto a su familia sobre el césped cuando comenzó la presentación del Grupo Cali, con Sergio Torres como cantante. En ese momento, Thiago no pudo contener la emoción y se acercó a su padre, quien inmediatamente lo recibió entre sus brazos.
El abrazo de la familia Messi en el centro de la cancha
Antonela Roccuzzo se acercó segundos después y se sumó al abrazo mientras acariciaba la espalda de ambos. Mateo y Ciro también permanecieron junto a sus padres durante los últimos minutos de Messi sobre el campo como jugador de la Selección argentina.
La escena mostró otra dimensión de una despedida atravesada por la emoción desde el comienzo. Thiago, Mateo y Ciro ya habían acompañado al capitán durante su ingreso al campo y estuvieron presentes durante buena parte de los homenajes preparados para el último partido de su padre con la camiseta albiceleste.
El propio Messi había reconocido minutos antes la dificultad que representará dejar atrás una rutina que formó parte de prácticamente toda su carrera. “El no venir más me va a costar mucho”, admitió durante su discurso frente a las tribunas.
La última caminata hacia los vestuarios
Después del abrazo, Messi, Antonela y sus hijos comenzaron a caminar lentamente hacia los vestuarios mientras el espectáculo musical continuaba sobre el campo. Desde las tribunas, el público acompañó los últimos pasos del capitán con una extensa ovación.
Así terminó la noche del martes 6 de octubre para Messi en el Monumental. Después de 21 años defendiendo la camiseta argentina, su última imagen sobre el campo no estuvo vinculada con un gol ni con alguno de los títulos que consiguió con la Selección, sino con el abrazo a su hijo mayor antes de abandonar definitivamente la cancha.

