La bailarina habló sobre cómo reorganizará su vida familiar después de terminar una relación de 16 años con el productor. Sánchez reside actualmente en Corrientes por sus compromisos laborales y políticos, mientras que su hijo Valentín permanece en Buenos Aires.

Lourdes Sánchez atraviesa una nueva etapa después de confirmar su separación de Pablo “Chato” Prada, con quien estuvo en pareja durante 16 años. En medio de la repercusión por la ruptura, la bailarina explicó por qué actualmente no puede llevarse a vivir a Corrientes a Valentín, el hijo de ambos que está próximo a cumplir 10 años.
Sánchez reside desde hace casi dos años en su provincia natal por sus compromisos laborales y actualmente se desempeña como presidenta del Instituto de Cultura de Corrientes. Esa situación la obliga a viajar frecuentemente entre esa provincia y Buenos Aires para poder mantener el vínculo cotidiano con su hijo.
“Voy y vengo todas las semanas. Es tremendo el sacrificio para estar”, explicó en diálogo con Fernanda Iglesias. La bailarina reconoció que su intención es que Valentín pueda instalarse con ella, pero señaló que por el momento Prada no está de acuerdo con esa posibilidad y aseguró que comprende su posición.
La nueva organización familiar tras la separación
Valentín tiene actualmente su centro de vida en Buenos Aires, aunque viaja habitualmente a Corrientes para visitar a su madre y pasar períodos de vacaciones. Con la separación ya confirmada, Sánchez y Prada deberán definir cómo organizarán la rutina familiar durante esta nueva etapa.
La propia bailarina había señalado días atrás que ambos buscarán avanzar de manera gradual con esos acuerdos y que su principal preocupación es el bienestar de su hijo. Sánchez también sostuvo que la relación con Prada atravesaba dificultades desde hacía años y que finalmente decidió terminarla porque el vínculo de pareja ya estaba desgastado.
El final de una relación de 16 años
La separación tomó estado público a comienzos de octubre, cuando Ángel de Brito confirmó el final de la pareja y vinculó a Sánchez con Fran Liotta, un rugbier de 27 años de Corrientes. Posteriormente, la propia bailarina reconoció la existencia del nuevo vínculo, aunque cuestionó algunas de las versiones difundidas sobre los tiempos de esa relación.
Sánchez había comenzado a instalarse en Corrientes en 2024, cuando asumió la conducción del Teatro Vera, y a principios de 2026 pasó a presidir el Instituto de Cultura provincial. Desde entonces mantiene una dinámica de viajes permanentes a Buenos Aires, una organización que ahora deberá reacomodar después de la ruptura con Prada.

