Domínguez acompañó la última función de Messi con la Selección

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La emotiva despedida de Lionel Messi con la Selección argentina reunió a figuras del fútbol de todo el continente. Entre ellas estuvo el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, quien viajó a Buenos Aires para presenciar el homenaje al capitán albiceleste y no dudó en elogiarlo con firmeza: para el dirigente paraguayo, Messi es “el mejor de todos los tiempos” y “un orgullo para Sudamérica”.
Tras la goleada 3-0 ante Benín, que marcó el cierre del ciclo del rosarino con la camiseta nacional, Domínguez habló en la zona mixta y destacó la dimensión histórica del número 10. “Para el fútbol mundial es el mejor de todos los tiempos; para Sudamérica es un orgullo y para la Argentina, qué les puedo decir a ustedes, es el mejor del mundo”, remarcó en diálogo con Noticias Argentinas.
El titular de la Conmebol subrayó que, más allá de los títulos, la actitud del capitán resultó determinante para cambiar la historia reciente de la Selección. Recordó los momentos difíciles, las finales perdidas y las críticas, pero también la decisión del delantero de seguir insistiendo. “Su actitud nunca se negoció. Pasó momentos duros con la Selección, pero continuó, jugó cuantas finales quiso y terminó conquistando las que le gustó”, señaló, en alusión a los últimos logros del ciclo encabezado por Lionel Scaloni.
El legado de Messi y el sueño copero de la Conmebol
En su repaso, Domínguez remarcó la impresionante cosecha del capitán en estos años: dos Copas América, la Finalissima ante Italia y la consagración en el Mundial de Qatar 2022, títulos que consolidaron al rosarino como leyenda del deporte. “Ganó dos veces la Copa América, la Finalissima y la Copa del Mundo. Es el mejor de todos los tiempos”, insistió.
El dirigente también dejó en claro que, desde la mirada de la Conmebol, aún hay un anhelo pendiente: verlo disputar la Copa Libertadores. “No hay nada que se le equipare. Es única y es algo que él se merece jugar. Si fuese presidente de un club, haría todo lo posible para traerlo”, aseguró, abriendo la puerta a las ilusiones de los hinchas sudamericanos.
Consultado sobre la chance de que Messi cierre su carrera en Newell’s Old Boys, el club de sus amores, Domínguez no lo descartó. “Por qué no, depende del presidente. Su corazón está ahí”, deslizó, dejando en manos de la dirigencia rosarina la posibilidad de concretar ese sueño.
Una generación privilegiada y una despedida a pura emoción
El adiós del capitán con la camiseta albiceleste dejó escenas de fuerte carga emotiva en las tribunas y en el campo de juego. Domínguez confesó que el momento también lo conmovió: “Soy blando, claro que eché lágrimas. Por lo que vi, por lo que recuerdo, por lo que significa, por haber sido un privilegiado de haberlo visto jugar”, contó.
Para el presidente de la Conmebol, la era Messi marcó un antes y un después para todo el continente. El dirigente sostuvo que quienes pudieron verlo en vivo, tanto en la Selección como en sus clubes, integran “una generación privilegiada”. La despedida ante Benín, con goleada incluida y ovación interminable, quedará así como una síntesis de un recorrido extraordinario, que cambió la historia reciente del fútbol argentino y reforzó el orgullo sudamericano alrededor de la figura del 10.

