Rockhopper sufre fuerte castigo en la Bolsa por el proyecto Sea Lion

NewsITe
La petrolera británica Rockhopper enfrenta una nueva jornada de fuerte castigo en la Bolsa de Londres, con una caída cercana al 20% en el inicio de la semana. El desplome se produce luego de que la compañía ratificara que continuará adelante con el proyecto petrolero offshore Sea Lion en la zona de las Islas Malvinas, pese a las sanciones impulsadas por el gobierno argentino.
Las acciones de Rockhopper se derrumban alrededor de un 19,28% y acumulan una pérdida del 32% en el último mes. Ese deterioro incluye una baja superior al 8% en los primeros días hábiles de octubre y un retroceso cercano al 18% durante septiembre, reflejando la creciente desconfianza del mercado ante el conflicto político y jurídico que rodea a la explotación hidrocarburífera en el Atlántico Sur.
El foco del conflicto es el yacimiento Sea Lion, un desarrollo offshore ubicado al norte de las Islas Malvinas. Rockhopper posee el 35% de participación, mientras que el 65% restante está en manos de la petrolera israelí Navitas Petroleum, que actúa como operadora del proyecto. La primera fase contempla la perforación de 11 pozos, con financiamiento aprobado hacia fines de 2025.
Según el cronograma preliminar de la propia compañía, la perforación de desarrollo está prevista para comenzar a principios de 2027, mientras que el inicio de la producción comercial se proyecta para el primer trimestre de 2028. De concretarse, Sea Lion se convertiría en uno de los proyectos offshore más relevantes de la cuenca del Atlántico Sur, aunque bajo una administración que la Argentina considera ilegítima.
Respuesta de la Argentina y reclamo de soberanía
El Gobierno argentino intensificó en las últimas semanas las medidas contra las empresas vinculadas a la exploración y explotación de hidrocarburos en torno a las Malvinas. Entre las acciones adoptadas se cuentan expedientes sancionatorios, denuncias penales y presentaciones judiciales contra las firmas que operan sin autorización de la Argentina en áreas que el país considera parte de su plataforma continental.
En este contexto, el presidente Javier Milei instruyó el inicio de un arbitraje internacional bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) específicamente por el proyecto Sea Lion. Se espera la conformación de un tribunal integrado por cinco árbitros y, antes de completar esas designaciones, la Argentina podría solicitar medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
Malvinas, hidrocarburos y disputa en el Atlántico Sur
El avance de Sea Lion reaviva la histórica controversia por la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Si bien el Reino Unido ejerce actualmente la administración del archipiélago, la Argentina mantiene de manera constante su reclamo diplomático en foros internacionales, respaldado por distintas resoluciones de Naciones Unidas que llaman al diálogo entre las partes.
- El proyecto Sea Lion busca explotar importantes reservas de crudo en la cuenca norte de Malvinas.
- Argentina sostiene que toda actividad hidrocarburífera en esa área requiere su autorización soberana.
- Las sanciones y los procesos judiciales apuntan a desalentar inversiones sin aval argentino.
- La volatilidad en el precio de las acciones de Rockhopper refleja el riesgo político y legal del emprendimiento.
“De esta manera, el país viene reforzando el reclamo y la reivindicación de su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”, señalaron fuentes oficiales al analizar el impacto de las medidas recientes.
Mientras los mercados reaccionan con fuertes castigos a Rockhopper, el escenario en el Atlántico Sur combina tensión diplomática, riesgo regulatorio para las empresas y un debate de fondo sobre el aprovechamiento de los recursos naturales en una zona atravesada por una disputa de soberanía que lleva más de un siglo y medio.

