Christa Pike sigue inconsciente y conectada a un respirador cuatro días después de su fallida ejecución

La mujer permanece hospitalizada y bajo custodia en Tennessee, según informó uno de sus abogados. Su defensa indicó que podrían pasar varios días más antes de saber si puede recuperarse.

Christa Pike sigue inconsciente y conectada a un respirador en un hospital, cuatro días después del fallido intento de ejecución en Tennessee. Stephen Ferrell, defensor federal adjunto y abogado de la mujer, informó este domingo sobre su estado durante una entrevista en el programa “State of the Union”, de CNN.

Consultado sobre si Pike había recuperado la conciencia en algún momento después del procedimiento, Ferrell respondió: “No que yo sepa”. Desde el miércoles, cuando los funcionarios penitenciarios intentaron aplicarle la pena de muerte, se ha divulgado muy poca información sobre su evolución.

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Pike permanece hospitalizada y bajo custodia mientras los médicos intentan eliminar de su organismo la enorme dosis de pentobarbital que recibió. Los funcionarios le administraron dos dosis del barbitúrico el miércoles por la noche, pero el fármaco no provocó su muerte.

Según sus abogados, la mujer sufrió quemaduras y ampollas en los brazos por los fármacos cáusticos. La defensa indicó que quizá no pueda conocer durante varios días más si Pike tiene posibilidades de recuperarse.

Ferrell explicó que la mujer había otorgado a una persona un poder notarial para tomar decisiones médicas y que esa persona está protegiendo su privacidad. Los abogados no revelaron su identidad y el defensor manifestó: “No estoy seguro de qué tanto le han dicho a esa persona”.

“No lo sabemos ahora mismo, y quizá nunca sepamos qué tipo de tortura soportó durante ese proceso, si estuvo consciente, qué dolor físico hubo, qué tortura mental atravesó”, expresó Ferrell. Por su parte, una portavoz del equipo de defensa señaló en un comunicado: “Agradecemos todo respeto por la legítima privacidad de Christa”.

La condena de Christa Pike

Pike tiene actualmente 50 años y tenía 18 cuando, junto con su novio, torturó y mató a una compañera de clase, Colleen Slemmer, en un arrebato de celos en 1995. Tras ese crimen, se convirtió en una de las mujeres más jóvenes enviadas al corredor de la muerte.

Con información de AP.

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