Estados Unidos: una exestudiante de Cornell denunció una violación por siete integrantes de una fraternidad universitaria durante una fiesta

La joven aseguró que fue víctima de una agresión sexual durante una fiesta universitaria en 2024. Tras atravesar un proceso marcado por la vergüenza y la confusión, presentó una demanda contra siete hombres y el caso volvió a ser investigado.

Una exestudiante de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, denunció haber sido víctima de una agresión sexual durante una fiesta de una fraternidad y, casi dos años después del episodio, decidió llevar su caso ante la Justicia.

La mujer, identificada como “Jane Doe” para preservar su identidad, sostiene que fue agredida sexualmente por varios integrantes de la fraternidad Chi Phi durante una fiesta realizada en octubre de 2024. También afirmó que había sido presionada para consumir ketamina, una sustancia que, según su relato, afectó su capacidad para recordar lo sucedido.

Después del episodio, la joven atravesó un período de confusión y vergüenza. En un primer momento, incluso tuvo dificultades para identificar lo ocurrido como una agresión sexual y mantuvo conversaciones con algunos de los hombres a los que posteriormente acusaría.

La situación comenzó a cambiar cuando apareció una publicación en un foro estudiantil en la que se mencionaba una presunta violación grupal ocurrida durante una fiesta de Chi Phi.

“Esa fue la primera vez que escuché que el relato cambiaba, que yo no era una ramera y que fui agredida”, declaró la joven durante una investigación posterior.

La denuncia ante la universidad

En los días posteriores, Jane Doe comenzó a cuestionar lo sucedido y manifestó que parte de los encuentros sexuales que había tenido durante aquella noche no habían sido consentidos.

El 3 de noviembre de 2024, según consta en los documentos del caso, le escribió a uno de los hombres involucrados para expresarle que gran parte de lo ocurrido no había sido consensuado y que había consumido una cantidad de ketamina que no podía recordar.

Cuatro días después acudió a una sala de emergencias en Ithaca y solicitó un kit de recolección de pruebas por una presunta violación.

Posteriormente llevó su denuncia ante las autoridades de Cornell y se inició una investigación en el marco del Título IX, la normativa federal estadounidense que protege a los estudiantes frente a la discriminación y el acoso sexual.

El fiscal del distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, también revisó el caso, pero decidió no presentar cargos penales al considerar que no existían pruebas suficientes para avanzar con una acusación.

La demanda contra siete hombres

En septiembre de 2026, la joven presentó una demanda civil contra siete hombres, a quienes acusa de haber participado en la agresión sexual.

Los abogados de algunos de los acusados rechazaron las acusaciones de delitos. Otros involucrados todavía no realizaron declaraciones públicas sobre el caso.

La nueva presentación judicial provocó que las autoridades reabrieran la investigación, mientras los documentos del expediente permiten reconstruir lo ocurrido durante aquella noche y las semanas posteriores.

El caso también volvió a poner bajo la lupa la manera en que las instituciones universitarias estadounidenses responden ante las denuncias de violencia sexual y las dificultades que pueden atravesar las víctimas para comprender, denunciar y llevar adelante una acusación después de una experiencia traumática.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -