Alertan por el avance silencioso de la hepatitis C en el país

NewsITe
La hepatitis C vuelve a estar en el centro de la escena sanitaria. Proyecciones epidemiológicas recientes señalan que en la Argentina se detectan entre 700 y 800 nuevos casos por año, en un contexto global donde se calcula que 50 millones de personas viven con infección crónica por el virus de la hepatitis C (VHC).
Se trata de una infección viral que provoca inflamación del hígado y que, si no se diagnostica y trata a tiempo, puede evolucionar hacia cuadros graves como cirrosis o cáncer de hígado. Uno de los principales problemas es su carácter silencioso: los síntomas pueden tardar décadas en manifestarse, por lo que muchas personas desconocen que están infectadas.
De acuerdo con estimaciones internacionales, la transmisión del VHC se mantiene activa, con alrededor de 1,8 millones de nuevas infecciones al año, es decir, unas 4.900 por día. A nivel mundial, las hepatitis virales B y C combinadas son responsables de unas 1,34 millones de muertes anuales, principalmente por complicaciones asociadas a infecciones crónicas no tratadas.
Formas de contagio y medidas de prevención
El virus de la hepatitis C se transmite por contacto con sangre infectada. Hoy, los controles en bancos de sangre y en el ámbito médico redujeron significativamente el riesgo en transfusiones y cirugías, pero persisten otras vías de exposición.
- Uso compartido de elementos cortopunzantes, como máquinas de afeitar o materiales para consumo de drogas inyectables o inhaladas.
- Realización de tatuajes, piercings o procedimientos estéticos con instrumental no esterilizado de forma adecuada.
- Prácticas médicas invasivas sin los controles de bioseguridad correspondientes.
“Dado que aún no existe una vacuna para la cepa C, la prevención depende de evitar el contacto con sangre no analizada: desde exigir material descartable o esterilizado al hacerse tatuajes o procedimientos médicos, hasta no compartir elementos personales de higiene como máquinas de afeitar. A su vez, mantener al día el esquema de vacunación contra las hepatitis A y B ayuda a blindar el hígado frente a otras amenazas”, explicó la doctora Elena Zevallos, directora médica nacional de Ospedyc.
Quiénes deben hacerse el test al menos una vez
El Ministerio de Salud de la Nación recomienda realizar, al menos una vez en la vida a partir de los 18 años, un análisis de sangre para detectar hepatitis C, incluso en ausencia de síntomas. La indicación es especialmente importante para grupos con mayor riesgo de exposición.
- Personas mayores de 18 años, aunque no presenten signos de enfermedad.
- Quienes recibieron transfusiones de sangre, hemoderivados o fueron sometidos a cirugías antes de 1992, año en que se implementaron controles sistemáticos.
- Pacientes en tratamiento de hemodiálisis.
- Personas que se hicieron tatuajes, piercings o tratamientos invasivos con material sin esterilización adecuada.
- Quienes compartieron material para el uso de drogas inyectables o inhaladas.
“Detectarla a tiempo cambia el panorama por completo. Un análisis de sangre de rutina permite diagnosticarla antes de que genere daños irreparables y dar paso a los tratamientos antivirales actuales, los cuales son por vía oral y logran curar a más del 95 % de los pacientes en solo 8 a 12 semanas. Frente a cualquier duda o situación de exposición previa, una simple consulta médica puede marcar la diferencia”, subrayó la Dra. Zevallos.
Los especialistas destacan que el acceso al diagnóstico y a los tratamientos antivirales de última generación son clave para reducir la carga de enfermedad en el país y avanzar hacia la meta de eliminación de la hepatitis C como problema de salud pública. La recomendación es clara: ante cualquier antecedente de riesgo o duda, consultar al sistema de salud y solicitar el test específico.

