Pedro “Peter” Ilincheta convenció a amigos, vecinos y familiares de entregarle dólares para invertir en criptomonedas a cambio de elevados rendimientos. Las pericias determinaron que recibió USD 100.628,91 y la Justicia lo condenó por 14 hechos de estafa.

El Juzgado en lo Correccional N° 2 de San Isidro condenó a Pedro “Peter” Ilincheta a tres años y dos meses de prisión por 14 hechos de estafa contra amigos, vecinos y familiares de Pilar. El hombre, vecino del country Los Lagartos, recibía dólares de personas de su círculo de confianza con la promesa de invertirlos en criptomonedas y obtener importantes ganancias.
Ilincheta ofrecía rendimientos del 26% durante los primeros tres meses y luego prometía ganancias mensuales del 5%. Además, aseguraba a los inversores que podían retirar el dinero en cualquier momento.
Para respaldar las supuestas inversiones y mostrar los resultados obtenidos, enviaba por WhatsApp capturas de pantalla de planillas de Excel en las que figuraban las ganancias. El vínculo personal que mantenía con quienes le entregaban el dinero y el boca a boca permitieron que se sumaran nuevos inversores.
Los pedidos para retirar los dólares y el inicio de las denuncias
El esquema comenzó a derrumbarse cuando algunos inversores solicitaron recuperar los dólares que habían aportado. Ante las demoras para concretar los reintegros, otras personas también intentaron retirar sus fondos.
La denuncia inicial estimó un perjuicio de USD 276.991, aunque esa cifra también incluía las rentabilidades que Ilincheta había prometido. Posteriormente, las pericias contables ordenadas por la jueza María Emma Prada establecieron que los damnificados habían entregado USD 100.628,91.
De ese monto, USD 46.847,30 habrían sido enviados a cuentas de la plataforma Binance. Sin embargo, la investigación no pudo determinar qué ocurrió con el resto del dinero.
Durante el proceso judicial, Ilincheta admitió que operaba con criptomonedas y contratos de futuros mediante plataformas como Binance, Bybit, BingX y Nexo. No obstante, negó ser un estafador y rechazó haber destinado el dinero recibido a gastos personales.
También sostuvo que siempre tuvo la intención de devolver los fondos y aseguró que él mismo había sufrido pérdidas económicas con las operaciones.
La condena y la investigación sobre familiares
Antes de conocerse la sentencia, la Fiscalía había solicitado una pena de cuatro años de prisión efectiva para Ilincheta. Los abogados de los damnificados reclamaron seis años, mientras que la defensa pidió su absolución.
Finalmente, la jueza María Emma Prada fijó una condena de tres años y dos meses de prisión. La sentencia no implica, por el momento, que Ilincheta ingrese a una cárcel.
Hasta que el fallo quede firme, el condenado permanecerá bajo arresto con monitoreo mediante una tobillera electrónica.
La resolución judicial también ordenó investigar la posible participación en los hechos de María Cecilia Cabeza, madre de Ilincheta, y de una de sus hermanas.

