La cuenta corriente volvió al superávit impulsada por las ventas externas

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La balanza de pagos de la Argentina cerró el segundo trimestre del año con un superávit de cuenta corriente de US$ 2.214 millones, de acuerdo con el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado positivo se apoya en un fuerte incremento de las exportaciones de bienes y en un saldo favorable en el ingreso secundario.
Según el organismo estadístico, el balance comercial de bienes registró un excedente de US$ 9.293 millones, mientras que la cuenta de ingreso secundario (donde se anotan, entre otros, remesas y transferencias corrientes) mostró un saldo a favor de US$ 1.055 millones. Estos números compensaron con holgura los déficits anotados en el ingreso primario, por −US$ 6.032 millones, y en la balanza de servicios, por −US$ 2.102 millones.
En el período, las exportaciones de bienes alcanzaron los US$ 27.557 millones y las de servicios sumaron US$ 4.942 millones. En conjunto, las ventas externas totalizaron US$ 32.499 millones, lo que implica un salto interanual de 28,2% frente al segundo trimestre de 2025. Desde el Ministerio de Economía, Luis Caputo destacó que el repunte exportador fue clave para recomponer el ingreso de divisas y mejorar el frente externo.
El desempeño de la cuenta corriente contrasta con el déficit estimado para igual tramo de 2025, cuando se había registrado un rojo de US$ 2.452 millones. La reversión se explica por el aumento de las exportaciones de bienes (unos US$ 6.500 millones adicionales), la reducción del déficit en la cuenta de servicios (−US$ 330 millones) y una caída en las importaciones de bienes por aproximadamente US$ 125 millones, en un contexto de menor nivel de actividad y de restricciones cambiarias.
Cómo impactan los cambios en la balanza de pagos
De esta forma, la Argentina vuelve a mostrar un resultado positivo en la cuenta corriente tras el tropiezo del primer trimestre, afectado por la salida de dólares asociada al turismo, el transporte y el pago de rentas al exterior. No obstante, el informe marca también una suba interanual del déficit de ingreso primario de US$ 2.466 millones, casi íntegramente vinculada al incremento de la renta de la inversión, es decir, intereses y utilidades que se giran al exterior.
El comportamiento de la cuenta corriente es un dato clave para la macroeconomía local, ya que determina en buena medida la disponibilidad de divisas para sostener el nivel de actividad, la acumulación de reservas y las decisiones de política cambiaria. Un superávit como el del segundo trimestre brinda cierto alivio al Banco Central, aunque también deja en evidencia la dependencia del país de ciclos de exportación favorables.
La otra cara: crece el stock de deuda externa
El informe del INDEC también detalla la posición de inversión internacional y la evolución de la deuda externa bruta. Al 30 de junio de 2026, el stock de deuda externa totalizó US$ 327.855 millones, lo que implica un aumento de US$ 4.724 millones frente al cierre del primer trimestre. La mejora de la balanza de pagos convive así con un mayor endeudamiento del sector público.
- La deuda del Gobierno general se ubicó en US$ 181.113 millones, con una suba trimestral de US$ 6.534 millones.
- Las sociedades captadoras de depósitos, excluido el Banco Central, registraron un stock de deuda de US$ 5.606 millones, con un incremento de US$ 85 millones.
- En sentido contrario, la deuda de la autoridad monetaria bajó a US$ 33.226 millones (−US$ 1.527 millones) y la de las sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro (ISFLSH) cayó a US$ 106.243 millones (−US$ 321 millones).
- Las otras sociedades financieras terminaron el trimestre con un endeudamiento de US$ 1.666 millones, US$ 48 millones menos que en el período previo.
“El superávit externo aporta estabilidad de corto plazo, pero el aumento del stock de deuda muestra que la sostenibilidad de largo plazo sigue siendo un desafío para la economía argentina”, señalan analistas consultados por este medio.
En este contexto, los próximos trimestres estarán marcados por la evolución de los precios internacionales de los productos que exporta el país, la política de tasas de interés a nivel global y las negociaciones de la Argentina con sus principales acreedores. El desempeño de las exportaciones y la administración del endeudamiento serán determinantes para sostener el superávit externo sin agravar la carga financiera futura.

