Isla Maciel, faro del turismo comunitario urbano en la región

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La Isla Maciel, en el sur del Gran Buenos Aires, se convirtió en el epicentro del debate regional sobre nuevas formas de viajar y conocer las ciudades, al albergar el Primer Encuentro Latinoamericano de Turismo Comunitario Urbano (ELTCU). Durante cuatro días, el barrio recibió a delegaciones de siete países que se acercaron para compartir experiencias y diseñar estrategias que vinculen turismo, identidad barrial y desarrollo local.
Representantes de Chile, Brasil, Colombia, Uruguay, México, Venezuela y Argentina participaron de unas jornadas que reunieron a más de 200 personas entre organizaciones sociales, cooperativas, comunidades, universidades e instituciones públicas y privadas. El objetivo común fue impulsar un modelo de turismo respetuoso de los territorios, sus habitantes y su patrimonio cultural, alejado de la mirada meramente comercial que suele dominar en los grandes centros urbanos.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la revisión crítica de los impactos que produce la actividad turística en los barrios populares latinoamericanos. Se debatió sobre procesos de gentrificación, estigmatización de ciertas zonas urbanas y exclusión de los propios vecinos de los beneficios económicos que genera el turismo. A la vez, se analizaron estrategias para fortalecer la economía social y solidaria, de modo que los recursos que ingresan por la llegada de visitantes permanezcan en las comunidades anfitrionas.
Además de referentes de organizaciones territoriales, participaron estudiantes, docentes e investigadores universitarios, junto con guías y promotores turísticos. En distintos paneles y talleres, se intercambiaron experiencias sobre proyectos que proponen otras formas de recorrer las ciudades: circuitos que priorizan el encuentro directo con quienes las habitan, la recuperación de memorias locales y la visibilización de historias que rara vez aparecen en los folletos turísticos tradicionales.
Arte público, memoria y comunidad como ejes del encuentro
La programación combinó espacios de reflexión con actividades culturales abiertas al público. Más de 100 artistas participaron de la tradicional pintada anual en Isla Maciel, que dejó más de 40 murales nuevos en las calles del barrio. Estas obras, que mezclan arte urbano, memoria y denuncia social, consolidan a la zona como un verdadero museo a cielo abierto y refuerzan su identidad comunitaria.
Hubo también talleres, ferias de emprendedores, música en vivo y una obra de teatro protagonizada por el grupo de jubilados del barrio, que aportó una mirada intergeneracional sobre la vida en Isla Maciel. La orquesta infantojuvenil La Pandilla, de la Fundación Isla Maciel, sumó un componente musical clave, mostrando cómo la cultura y la educación artística funcionan como herramientas de inclusión y de construcción de ciudadanía.
En paralelo se organizaron cuatro recorridos temáticos por el barrio, centrados en Historia, Arte, Memoria y Derechos Humanos, y Género. Estos circuitos ofrecieron a los visitantes una aproximación directa a las tramas sociales del lugar, al pasado obrero y portuario de la zona, a los procesos de organización vecinal y a las luchas por la ampliación de derechos en los territorios populares.
El rol del Museo Comunitario y los desafíos hacia adelante
El Museo Comunitario Isla Maciel funcionó como uno de los principales escenarios del encuentro y reafirmó su papel dentro del turismo comunitario urbano. Desde allí se impulsa una propuesta que busca poner en valor las historias locales, recuperar la memoria colectiva del barrio y garantizar que la comunidad sea protagonista de cualquier iniciativa turística que se desarrolle en su territorio.
- Defensa de un turismo que respete identidades, entornos y memorias barriales.
- Promoción de circuitos gestionados por las propias comunidades anfitrionas.
- Apuesta a la economía social y solidaria como motor del desarrollo local.
- Articulación entre organizaciones, universidades e instituciones públicas.
“El turismo comunitario urbano propone otras formas de conocer las ciudades, priorizando el vínculo con sus habitantes y la redistribución justa de los beneficios que genera la actividad”, coincidieron los organizadores del encuentro.
Con la primera edición del ELTCU, Isla Maciel se posiciona como referencia regional en materia de turismo comunitario urbano y deja planteado el desafío de profundizar estas experiencias en otros barrios de América Latina. El objetivo, señalan sus impulsores, es que cada visita sea también una oportunidad para fortalecer los lazos comunitarios, derribar estigmas y construir ciudades más inclusivas.

