Segunda etapa en la venta de activos de ENARSA

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El Gobierno nacional puso en marcha la segunda etapa del proceso de privatización de Energía Argentina S.A. (ENARSA), con la decisión de avanzar en la venta de su participación accionaria en tres centrales termoeléctricas clave del sistema eléctrico nacional. La medida quedó oficializada a través del Decreto 1107/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial.
El decreto habilita la apertura de una licitación pública, de alcance nacional e internacional, para transferir la totalidad de las acciones que hoy están en manos del Estado en las sociedades Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A., Termoeléctrica José de San Martín S.A. y Central Termoeléctrica Guillermo Brown S.A. Estas usinas forman parte de la infraestructura estratégica que aporta potencia al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
La decisión se enmarca en la declaración de ENARSA como empresa sujeta a privatización, determinada por la Ley de Bases y complementada por la Ley de Reforma del Estado y los decretos reglamentarios 695/2024 y 286/2025. El Gobierno argumenta que la transferencia al sector privado busca reducir la presencia estatal en áreas consideradas no prioritarias y promover inversiones para modernizar el parque generador.
Qué centrales se privatizan y cómo será el proceso
En el caso de Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A. (TMB S.A.), se autorizó la venta del 65,01% del capital social, equivalente a la totalidad de los títulos que poseía ENARSA. Esta central, ubicada en la zona norte de la provincia de Buenos Aires, fue construida bajo un esquema de fideicomisos de inversión que combinó aportes públicos y privados.
Para Termoeléctrica José de San Martín S.A. (TSM S.A.), el paquete a ofrecer al mercado será del 68,83% del capital social. Esta usina también integra el núcleo de centrales térmicas desarrolladas a partir del programa FONINVEMEM, creado en la década pasada para ampliar la oferta eléctrica en el país.
En tanto, la venta de la Central Termoeléctrica Guillermo Brown S.A. (CTGB S.A.) quedará sujeta a la finalización del fideicomiso vigente y a la incorporación formal de ENARSA como accionista de la sociedad. El decreto fija como plazo máximo para la extinción de ese fideicomiso el 30 de septiembre de 2026, a partir de lo cual se podrá avanzar con la licitación correspondiente.
Sin plan de propiedad participada y con derechos para privados
La normativa establece que el esquema licitatorio no incluirá un Programa de Propiedad Participada (PPP), por lo que no se prevé la asignación de acciones preferenciales a trabajadores u otros actores vinculados. Tampoco se contemplan preferencias especiales para potenciales compradores, lo que abre el juego a oferentes nacionales y extranjeros en igualdad de condiciones.
Sin embargo, el decreto aclara que los pliegos de licitación deberán respetar los derechos de preferencia y demás prerrogativas que posean los socios privados según los estatutos sociales de cada una de las compañías. Hoy, el capital restante de estas centrales permanece en manos de empresas generadoras privadas que integraron originalmente el Fondo FONINVEMEM.
El Ministerio de Economía fue designado autoridad de aplicación del proceso y trabajará en conjunto con la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Agencia de Transformación de Empresas Públicas”. Este organismo tendrá a su cargo la confección de los pliegos, la coordinación de los llamados públicos y el seguimiento de la venta, en un contexto de redefinición del rol del Estado en el sector energético.
Con esta medida, el Gobierno da un nuevo paso en su programa de reducción de la participación estatal en empresas energéticas y busca seducir capital privado para sostener y ampliar la capacidad de generación eléctrica del país.
La evolución de estas licitaciones será clave para medir el interés inversor en el segmento térmico y el impacto que la reconfiguración de ENARSA tendrá en el mapa energético argentino en los próximos años.

