La demanda de naftas y gasoil sigue en retroceso en todo el país

NewsITe
La venta de combustibles al público volvió a caer en agosto y acumuló así siete meses consecutivos de retrocesos interanuales en la Argentina, de acuerdo con un informe privado elaborado en base a datos del mercado. El fenómeno refleja el impacto de la recesión, la pérdida de poder adquisitivo y los cambios en los hábitos de consumo de los automovilistas.
Según el relevamiento de la consultora Surtidores, en agosto se comercializaron 1.389.254 metros cúbicos de combustibles líquidos en todo el país, frente a los 1.420.350 metros cúbicos del mismo mes de 2023. La comparación arroja una baja del 2,19% interanual. De todos modos, la contracción fue menor a la registrada en julio, cuando la caída había trepado al 5,53%.
En la comparación contra el mes anterior, la demanda mostró una leve mejora: las ventas crecieron 0,57% respecto de julio, en un contraste entre dos períodos de igual cantidad de días. Para los analistas, este avance puntual no alcanza para revertir la tendencia descendente que domina el mercado minorista de combustibles desde comienzos de año.
YPF sostiene el liderazgo, pero con un mercado más chico
En el desagregado por empresas, la petrolera estatal YPF concentró el 55,1% del volumen total vendido, lo que la mantiene ampliamente al frente del sector. Detrás se ubicaron las marcas privadas Shell, Axion, Puma, Dapsa, Gulf y Refinor, que completan el mapa de las principales redes de estaciones de servicio del país.
Especialistas consultados señalan que, en un contexto de ajuste del consumo, la participación de mercado gana relevancia para las compañías, pero ninguna escapa al escenario de menor demanda general. A esto se suma la presión de costos, la volatilidad del tipo de cambio y la sensibilidad de los usuarios frente a cada incremento en los surtidores.
Qué productos cayeron más y cuáles resistieron
El informe detalla un comportamiento dispar entre los distintos segmentos. La nafta Premium acumuló su cuarto mes consecutivo en baja, con un retroceso interanual del 2,16%. La caída en este combustible de mayor calidad evidencia la decisión de muchos conductores de pasarse a opciones más económicas para abaratar el costo de uso del vehículo.
El gasoil G2, habitualmente utilizado por flotas y transporte liviano, retrocedió 3,02% frente a igual mes del año pasado, mientras que la nafta Súper fue el producto que más sintió el ajuste, con una baja del 3,66% interanual. El encarecimiento de los combustibles respecto de los salarios y del resto de precios de la economía figura entre las principales explicaciones.
En contraste, el gasoil G3 fue el único segmento que mostró un crecimiento interanual y logró superar los volúmenes de agosto del año previo, con un incremento del 2,75%. Este desempeño se asocia, según operadores del sector, a cierta recuperación en actividades vinculadas al transporte de cargas y a la agroindustria, sectores que priorizan rendimiento y prestaciones del combustible.
Un indicador clave de la actividad económica
- Las ventas de combustibles funcionan como un termómetro del nivel de actividad.
- Siete meses seguidos de caída revelan la profundidad del ajuste en el consumo.
- La mejora mensual de agosto aún no alcanza para hablar de recuperación.
“La demanda sigue afectada por la pérdida de poder adquisitivo y por un contexto económico recesivo, por lo que no esperamos una recuperación fuerte en el corto plazo”, advirtieron desde el sector de estaciones de servicio al analizar los datos de agosto.
De cara a los próximos meses, las empresas del rubro seguirán de cerca la evolución de los precios internos, el tipo de cambio y la recuperación del salario real. El comportamiento del consumo de combustibles, coinciden los analistas, será uno de los indicadores a observar para medir si la economía logra dejar atrás la fase más profunda de la recesión.

