El dólar blue marcó un récord y crece la presión cambiaria

El mercado mira al Banco Central tras un nuevo salto del blue

Billetes de dólar estadounidense sobre una mesa

NewsITe

El dólar blue volvió a encender las alarmas en la City porteña al escalar hasta los $1.560, un valor récord que refleja la persistente tensión cambiaria. En una jornada de fuerte expectativa, operadores y analistas siguieron de cerca cada movimiento del Banco Central (BCRA), en medio de dudas sobre su capacidad para seguir acumulando reservas en un contexto de alta demanda de divisas.

En el segmento mayorista, el tipo de cambio oficial operó durante buena parte de la rueda en torno a los $1.516, pero sobre el cierre marcó un nuevo máximo intradiario al ubicarse en $1.518. Esa corrección, de tono moderado pero sostenido, refuerza la percepción de un proceso de deslizamiento cambiario administrado por la autoridad monetaria.

– Publicidad –

En cuanto al mercado minorista, el dólar se ofreció en las pizarras del Banco Nación a $1.535 para la venta, mientras que el promedio relevado por el BCRA entre las principales entidades financieras se ubicó en $1.536,17. La brecha entre el oficial y el paralelo vuelve así a ampliarse, consolidando al blue como referencia para buena parte de las operaciones informales y para el humor económico de los ahorristas.

Futuros, financieros y reservas: las otras señales que mira la City

En el circuito de los dólares financieros, el MEP se operó en torno a los $1.540,19, mientras que el contado con liquidación (CCL) avanzó hasta los $1.607,40. Estas cotizaciones, que surgen de operaciones bursátiles y permiten dolarizarse a través de activos financieros, siguen de cerca la dinámica del blue y funcionan como termómetro de la demanda de cobertura.

Los contratos de dólar futuro mostraron una rueda mixta, con la posición de diciembre ubicándose en la zona de $1.602. Ese nivel refleja las expectativas del mercado respecto de la trayectoria del tipo de cambio en los próximos meses, condicionada por la inflación, la política monetaria y el ingreso de divisas del sector exportador.

Uno de los focos centrales de preocupación es la capacidad del BCRA para transformar la oferta de dólares —principalmente del complejo agroexportador— en una acumulación sostenida de reservas. Buena parte de esas divisas se destina al pago de importaciones, compromisos externos y otras erogaciones del sector privado, lo que reduce el margen para compras netas por parte de la autoridad monetaria.

Menos compras de reservas y más incertidumbre

  • En septiembre, el promedio diario de compras del BCRA cayó a unos US$ 14 millones.
  • En agosto el promedio había sido de US$ 38 millones y en julio llegó a US$ 103 millones.
  • En junio las compras promediaron US$ 68 millones diarios y en mayo, unos US$ 137 millones.

La tendencia muestra un enfriamiento progresivo en el ritmo de acumulación de reservas, pese a un contexto de mayor liquidación del agro, lo que siembra dudas sobre la sostenibilidad del actual esquema cambiario. Con un blue en máximos, financieros en alza y futuras necesidades de pagos en el horizonte, los operadores advierten que el margen de maniobra del Central se vuelve cada vez más acotado.

La combinación de brecha cambiaria elevada, reservas limitadas y alta demanda de cobertura alimenta la volatilidad y obliga al BCRA a administrar con precisión cada dólar que ingresa.

En este escenario, la evolución de las reservas, el comportamiento de los dólares financieros y las próximas decisiones de política económica serán claves para determinar si el salto del blue responde a una tensión puntual o al inicio de una nueva etapa de mayor inestabilidad cambiaria.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -