El país encabeza la región en dominio del idioma y se ubica en el puesto 26 a nivel mundial, según el índice de EF. Sin embargo, los datos también muestran brechas por edad, ubicación geográfica y capacidad de expresión oral.

Argentina se mantiene como el país con mejor nivel de inglés de Latinoamérica. De acuerdo con el EF English Proficiency Index, obtuvo 575 puntos y se ubicó en el puesto 26 del ranking mundial, dentro de la categoría de dominio “alto”.
Detrás aparecen Honduras, con 553 puntos, Uruguay, con 542, y Paraguay, con 531. El desempeño argentino vuelve a colocar al país por encima del promedio regional, aunque distintos relevamientos advierten que ese resultado general convive con diferencias importantes dentro del territorio.
Según datos difundidos por la plataforma Loora, los jóvenes y adultos jóvenes muestran mejores resultados, mientras que las personas mayores de 41 años presentan mayores dificultades. También aparecen diferencias entre las grandes ciudades y otras provincias.
Las ciudades con mejores resultados
Buenos Aires, Mar del Plata, Bahía Blanca y Rosario aparecen entre las ciudades con mayor desempeño en el manejo del inglés. En contraste, Formosa, Jujuy, La Pampa y Catamarca registran niveles inferiores dentro de los usuarios analizados por la plataforma.
La diferencia también aparece entre las distintas habilidades. Aunque Argentina presenta un buen nivel general, la expresión oral continúa siendo uno de los aspectos en los que se detectan mayores dificultades.
El aprendizaje del idioma mantiene además una fuerte relación con el mercado laboral. Según Loora, el 72% de sus usuarios argentinos estudia inglés con el objetivo de mejorar sus oportunidades profesionales.
La plataforma registra cerca de 260.000 usuarios en Argentina, un 40% más que un año atrás. La incorporación de herramientas de inteligencia artificial para practicar conversaciones también ganó terreno como alternativa frente a las clases tradicionales.
Los datos muestran así un escenario con dos caras: Argentina conserva una posición destacada en Latinoamérica, pero el acceso y el dominio efectivo del idioma siguen variando según la edad, la región y las posibilidades de formación.

