Argentina se despide del Mundial Sub-20 femenino en octavos

NewsITe
La Selección argentina Sub-20 de fútbol femenino perdió 1-0 frente a Corea del Sur y quedó eliminada en los octavos de final del Mundial 2026, disputado en Polonia. El equipo dirigido por Cristiano Meloni no logró repetir las actuaciones de la fase de grupos y se despidió del certamen con la sensación de haber estado cerca de forzar al menos el tiempo suplementario.
El único gol del partido llegó a los 33 minutos del primer tiempo en el estadio Arena Sosnowiec. Tras un centro desde la derecha y un rechazo corto dentro del área argentina, Boem Yeju capturó la pelota y definió para establecer el 1-0 definitivo. La anotación, producto de una desatención defensiva, terminó marcando el rumbo del encuentro y del torneo para la Albiceleste.
Hasta ese momento, Corea del Sur había manejado la pelota y generado las situaciones más claras. La arquera argentina, Priscila Siben, fue una de las figuras en la etapa inicial, al intervenir en varias oportunidades para mantener el arco en cero. Sin embargo, la presión asiática terminó encontrando recompensa en el marcador.
Lejos de caerse anímicamente, Argentina reaccionó de inmediato. Apenas dos minutos después del gol, Mercedes “Mechi” Diz sacó un potente remate desde fuera del área que se estrelló en el travesaño, en lo que pudo ser el empate y un envión clave para cambiar el desarrollo del juego.
Ocasiones claras y una ilusión que chocó con el travesaño
En el complemento, la Selección argentina adelantó líneas y buscó el empate con más decisión. Otra vez Diz se transformó en la principal carta ofensiva: primero con un cabezazo que volvió a dar en el travesaño y luego con otro testazo que fue desviado de manera notable por la arquera surcoreana. La falta de eficacia y la mala fortuna terminaron siendo factores determinantes.
Corea del Sur, por su parte, apostó a sostener la ventaja y explotar los espacios de contraataque. El conjunto asiático supo administrar los tiempos, enfriar el partido cuando lo necesitó y resistir los intentos argentinos en los minutos finales. Con el triunfo, las surcoreanas avanzaron a cuartos de final, donde se medirán con Italia, que eliminó a China por penales tras igualar 1-1 en tiempo reglamentario.
La Albiceleste cerró así un Mundial que había comenzado con dudas pero que la había mostrado competitiva en la fase de grupos. En el debut, el equipo cayó por 3-0 frente a Polonia, anfitrión del torneo. Luego se recuperó con una goleada histórica 8-0 sobre Benín y selló la clasificación a octavos con un agónico 3-2 ante México, lo que alimentó la ilusión de dar un paso más en la instancia decisiva.
Balance del Mundial y repetición de la historia reciente
Con esta caída, Argentina volvió a despedirse del Mundial Sub-20 femenino en los octavos de final, tal como había sucedido en Colombia 2023, cuando fue superada por Alemania por 5-1. Si bien el resultado frente a Corea del Sur fue ajustado, la repetición de la instancia de eliminación deja en evidencia que el desafío pendiente sigue siendo dar el salto competitivo frente a las potencias y a selecciones con mayor rodaje internacional.
Aun así, el recorrido en Polonia deja elementos positivos: un poder de reacción importante tras el mal debut, actuaciones destacadas en ataque y un plantel joven que ganó experiencia en el máximo nivel juvenil. De cara al futuro, el cuerpo técnico y la AFA deberán trabajar en la continuidad del proyecto, con especial énfasis en el desarrollo de las bases del fútbol femenino y en la consolidación de un estilo competitivo frente a equipos de primer orden.
La Selección argentina Sub-20 se marcha del Mundial 2026 con la frustración de una eliminación prematura, pero también con la certeza de que el camino de crecimiento del fútbol femenino nacional continúa abierto y requiere sostener procesos a largo plazo.
Mientras Corea del Sur sigue en carrera y se medirá con Italia en los cuartos de final, la Albiceleste deberá enfocarse en capitalizar el aprendizaje y pensar en el próximo ciclo mundialista, con la mira puesta en romper definitivamente la barrera de los octavos de final.

