Cambios en la Casa Argentina de París a días de la visita de Milei

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El abogado argentino Santiago Muzio presentó su renuncia a la dirección de la Casa Argentina en París, luego de una gestión atravesada por denuncias de maltrato, uso político del espacio y conflictos con las autoridades del complejo universitario que la alberga. Su salida se confirma a pocas semanas de la visita oficial que el presidente Javier Milei realizará a Francia, prevista para finales de este mes.
Muzio había sido designado en 2024 por el Gobierno nacional al frente de este histórico establecimiento, que forma parte de la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP), un campus que reúne cerca de 50 residencias internacionales y recibe cada año a miles de estudiantes, investigadores y artistas de más de 150 países. En ese contexto, la Casa Argentina es considerada una pieza clave de la diplomacia cultural y académica del país en Europa.
Durante el ciclo académico 2025/2026, varios residentes de la Casa Argentina relataron a la agencia AFP que el clima interno se había vuelto asfixiante, describiendo la situación como una suerte de “minidictadura”, con temor a represalias y escaso margen para la libertad de expresión. Las críticas apuntaron a un estilo de conducción rígido y fuertemente ideologizado.
Ante estas objeciones, Muzio defendió su gestión en declaraciones al semanario francés Journal du Dimanche, donde sostuvo que uno de sus principales objetivos era “extirpar este lugar de las garras de la extrema izquierda y de la ideología woke”. Esa línea de acción profundizó la tensión con parte de la comunidad residente y con organizaciones argentinas radicadas en Francia.
Controversias por memoria, ideología y reglamentos internos
Uno de los episodios más sensibles fue el retiro de una placa conmemorativa dedicada a las víctimas de la última dictadura militar argentina, instalada el 24 de marzo de 2022 en el marco de la Ley 25.633, que promueve acciones de memoria y homenaje. La Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia (ACAF) atribuyó la decisión al entonces director y reclamó la reposición del símbolo, así como la autorización para retomar la tradicional ofrenda floral en ese espacio.
Las críticas también alcanzaron el presunto uso partidario de la Casa Argentina. De acuerdo con la ACAF, Muzio habría facilitado las instalaciones para talleres de formación política vinculados al Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), una organización asociada a Marion Maréchal, referente de la derecha francesa. Además, se lo señaló por su afinidad con agrupaciones como Reunión Nacional (RN) de Francia y VOX de España.
Otra controversia se produjo el 4 de noviembre de 2025, cuando la Casa Argentina fue sede de un encuentro de think tanks de extrema derecha de Polonia y Hungría, cercanos al primer ministro Viktor Orbán. En esa reunión, según se denunció, se presentó un plan orientado al desmantelamiento de la Unión Europea, lo que habría vulnerado el reglamento interno de la residencia, que limita las actividades de carácter abiertamente partidario o contrarias a los principios del complejo.
Tensión con la Cité Internationale y llegada de un nuevo director
El vínculo con la CIUP se deterioró aún más cuando la Casa Argentina se negó a firmar la carta de valores del complejo, referida a la no discriminación, la laicidad y el respeto a la diversidad. Esta decisión derivó en la suspensión de actividades de intercambio por parte de otras casas nacionales, preocupadas por el incumplimiento de esos principios básicos de convivencia institucional.
En este escenario, el propio alcalde de París solicitó formalmente el 30 de julio una investigación al ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, quien confirmó que mantenía conversaciones con las autoridades argentinas sobre la situación de la residencia. La presión política y diplomática terminó por acelerar los tiempos y abrió la puerta a un recambio en la conducción.
- Renuncia de Santiago Muzio tras una gestión con fuertes críticas internas.
- Denuncias por uso político de la Casa Argentina y retiro de una placa por la memoria.
- Tensiones con la Cité Internationale y pedido de investigación del alcalde de París.
- Designación de un nuevo director para recomponer vínculos institucionales.
“Uno de los ejes fundamentales de mi gestión consistía en extirpar este lugar de las garras de la extrema izquierda y de la ideología woke”, declaró Santiago Muzio al Journal du Dimanche.
Para encarar una nueva etapa, el Gobierno argentino designó al jurista Alfredo Mario Soto como nuevo director de la Casa Argentina en París. Doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales, vicerrector en una universidad de Rosario y docente universitario, Soto conoce de primera mano el funcionamiento del establecimiento: fue residente durante años y domina el idioma francés, condiciones valoradas para recomponer el diálogo con la Cité Internationale y con las demás residencias del complejo parisino. Su gestión estará bajo la lupa, en un contexto en el que la diplomacia cultural se cruza con debates globales sobre memoria, democracia y extremismo político.

