Tos de las perreras: por qué aumenta y cómo cuidarlos

Tos de las perreras: una amenaza frecuente para los perros que socializan

Perro siendo revisado por un veterinario por tos de las perreras

NewsITe

La llegada de los días templados y el auge de los espacios pet friendly multiplicaron las salidas con mascotas en todo el país. Plazas, parques, hoteles y reuniones familiares se convirtieron en lugares de encuentro para los perros, pero también en escenarios donde se potencia la circulación de una enfermedad respiratoria muy contagiosa: la tos de las perreras.

Conocida en medicina veterinaria como Complejo Respiratorio Infeccioso Canino (CRIC) o traqueobronquitis infecciosa canina, esta patología es provocada por la acción combinada de distintos virus y bacterias, entre ellos Bordetella bronchiseptica, que afectan las vías respiratorias superiores. El contagio se produce principalmente a través de las gotitas que los animales expulsan al toser, ladrar o estornudar, aunque también puede transmitirse mediante juguetes, comederos y bebederos compartidos.

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Lejos del mito que la asocia únicamente con guarderías o pensiones, los especialistas advierten que alrededor del 40% de los casos se vincula con situaciones cotidianas: paseos diarios, juegos con otros perros o visitas a espacios públicos donde circulan muchas mascotas. Apenas el 20% se relaciona con estadías en guarderías, lo que muestra que cualquier perro que socializa está expuesto.

Síntomas y perros más vulnerables

La tos de las perreras suele iniciarse con una tos seca, persistente y muy característica, que muchas veces se acompaña de arcadas o la sensación de que el animal intenta expulsar algo alojado en la garganta. En la mayoría de los casos, con diagnóstico y tratamiento veterinario oportunos, la evolución es favorable. Sin embargo, la detección temprana es clave para evitar complicaciones como bronquitis o neumonía.

Si bien cualquier perro puede contraer la enfermedad, hay grupos de mayor riesgo que requieren controles más estrictos:

  • Cachorros, cuyo sistema inmunológico aún está en desarrollo.
  • Perros adultos mayores, más propensos a cuadros respiratorios complejos.
  • Razas braquicéfalas, como pug, bulldog francés, bulldog inglés o bóxer, que ya presentan dificultades respiratorias de base.

En estos animales, un cuadro que al inicio parece leve puede agravarse rápidamente si no se consulta a tiempo al veterinario y no se siguen las indicaciones profesionales.

Prevención y nuevas vacunas disponibles

“La vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de enfermedad y disminuir la circulación de los agentes infecciosos”, destaca Walter Comas, médico veterinario y Director de la Unidad de Negocios de MSD Salud Animal. Por eso, los profesionales recomiendan mantener al día el calendario de vacunación y no esperar a que surjan síntomas para actuar.

Entre las principales medidas preventivas se incluyen:

  • Respetar el esquema de vacunación indicado por el veterinario.
  • Consultar antes de viajar o participar en actividades donde habrá muchos perros.
  • Evitar el contacto con animales que presenten tos u otros signos respiratorios.
  • No automedicar a la mascota y acudir al consultorio ante los primeros síntomas.
  • Vacunar especialmente a los perros que socializan de manera regular, incluso si solo se encuentran con otros durante los paseos diarios.

La medicina veterinaria avanzó en los últimos años y hoy, además de las vacunas inyectables tradicionales, existen alternativas de administración intranasal y oral, que no requieren agujas. Estas opciones suelen aplicarse en una única dosis anual, generan menos estrés para el animal y, en el caso de la vacuna intranasal, ofrecen una protección rápida. Incluso pueden utilizarse en perras gestantes o en período de lactancia, siempre bajo supervisión profesional.

“Contar con diferentes formas de vacunación permite adaptar la prevención a las necesidades de cada perro. Lo importante es planificarla con anticipación para que el sistema inmunológico responda adecuadamente”, remarca Comas.

Al igual que las personas refuerzan cuidados respiratorios en determinadas épocas del año, las mascotas también necesitan una estrategia de prevención antes de exponerse a situaciones de mayor riesgo. De esta manera, paseos, viajes y encuentros en familia podrán disfrutarse con mayor tranquilidad, con perros sanos y protegidos frente a la tos de las perreras.

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