Una familia necesitó $1,6 millones en agosto para no ser pobre

NewsITe
De acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en agosto de 2026 ingresos por al menos $1.605.497 para no ser considerada pobre en la Argentina. Para no caer en la indigencia, el mismo grupo familiar requirió $726.469 mensuales.
Las cifras surgen de la actualización de la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza, y de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el umbral de indigencia. Ambas canastas registraron en agosto una variación mensual del 2,6%, mientras que en el último año acumularon subas del 38,3% y 39,6%, respectivamente.
En julio, la misma familia había necesitado $1.564.716 para no ser pobre y $708.016 para no ser indigente, lo que refleja una suba sostenida del costo de vida. El mes previo, en junio, el índice de precios al consumidor se había ubicado en 1,9%, por debajo del avance de las canastas básicas observado en agosto.
Impacto en la Ciudad de Buenos Aires
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los parámetros de ingresos son aún más elevados. Según las mediciones oficiales, una familia de cuatro integrantes —dos adultos de 35 años económicamente activos y propietarios, con dos hijos de nueve y seis años— necesitó en agosto entre $2.603.556,34 y $8.331.380,27 para ser considerada de clase media.
Para no caer en la pobreza en el ámbito porteño, ese mismo hogar tuvo que contar con ingresos superiores a los $1.651.798,05 mensuales. Por debajo de ese nivel se ubican los sectores catalogados como pobres, mientras que los ingresos aún menores quedan dentro de la franja de indigencia.
Canasta alimentaria porteña y variación de los segmentos sociales
La Canasta Básica Alimentaria en la Ciudad de Buenos Aires, que define el límite de la indigencia, alcanzó en agosto los $903.930,35. Con esos valores, la indigencia en la Capital Federal mostró un aumento del 2,6%, la pobreza se incrementó un 2% y el rango considerado clase media se ajustó al alza en un 1,7%.
Estos indicadores reflejan la presión que el aumento de precios ejerce sobre los ingresos de los hogares urbanos y confirman que, más allá de ciertas desaceleraciones puntuales de la inflación, el costo de cubrir necesidades básicas continúa creciendo y afecta especialmente a los sectores de menores recursos.
Las canastas básicas permiten dimensionar cuántos ingresos necesita una familia para acceder a la alimentación y a los bienes y servicios esenciales en el contexto inflacionario argentino.
Con la actualización de agosto, las autoridades nacionales y locales seguirán de cerca la evolución de estos parámetros, clave para el diseño de políticas sociales, paritarias y programas de asistencia dirigidos a los hogares más vulnerables.

