El 59% cree que el país está peor que al inicio del Gobierno

NewsITe
Una nueva encuesta de la consultora QSocial Big Data encendió las alarmas en la Casa Rosada: según el último QMonitor, seis de cada diez argentinos consideran que la situación del país es hoy peor que cuando Javier Milei asumió la Presidencia. El relevamiento, realizado entre el 7 y el 26 de agosto sobre 1.645 casos en todo el país, refleja el clima social más negativo desde el inicio de la serie de mediciones.
De acuerdo con el informe, el 55% de los consultados tiene una evaluación negativa del presente de la Argentina, seis puntos por encima del registro inmediatamente anterior. El estudio se llevó a cabo mediante un cuestionario autogestionado y tiene un margen de error de +/- 2,4%, lo que lo ubica dentro de los parámetros habituales para este tipo de sondeos de opinión pública.
El pesimismo se profundiza cuando se compara el escenario actual con el inicio de la gestión libertaria: el 59% de los encuestados afirma que el país está peor que cuando Milei llegó a la Casa Rosada. Es el dato más alto que arroja esta pregunta desde que comenzó a realizarse el seguimiento, y marca un deterioro sostenido de la expectativa social a poco más de ocho meses de iniciado el mandato.
El ajuste en los hogares: menos consumo y sin margen para ahorrar
Más allá de la percepción general sobre la economía, el estudio releva con crudeza el impacto concreto en los bolsillos. El 75% de los hogares declaró haber tenido que recortar gastos para poder llegar a fin de mes, lo que confirma el fuerte ajuste en el consumo. Al mismo tiempo, un 60% de las familias asegura no tener capacidad de ahorro, un indicador que limita cualquier proyección de recuperación rápida.
La encuesta también muestra que el 48% considera que la situación económica del país es directamente “mala”. En paralelo, el 44% reconoce que sus ingresos actuales no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, lo que incluye alimentación, vivienda, servicios y transporte. Para QSocial Big Data, estos datos se traducen en un escenario de alta vulnerabilidad y creciente malestar social.
- 75% de los hogares recortó gastos para llegar a fin de mes.
- 60% no puede ahorrar nada de sus ingresos.
- 44% dice que no le alcanza para cubrir necesidades básicas.
- 47% espera que la inflación aumente en los próximos meses.
Las expectativas hacia adelante tampoco son alentadoras: el 47% de los consultados prevé que la inflación volverá a acelerarse en los meses siguientes y un 36% ve probable perder su empleo en el próximo semestre. Para los analistas, estos números configuran un cuadro de fuerte incertidumbre, en un contexto en el que la economía todavía no muestra señales claras de recuperación.
Crece el desencanto entre los votantes propios de Javier Milei
Uno de los aspectos que más inquieta al oficialismo es el comportamiento de su propia base electoral. El relevamiento detectó un deterioro nítido en la mirada de quienes acompañaron a Milei en la primera vuelta presidencial de 2023: el 31% de esos votantes desaprueba hoy la gestión del Gobierno nacional.
Ese porcentaje representa, según los cálculos de la consultora, alrededor del 12% del total del padrón. Se trata de un segmento clave para el oficialismo, que necesita sostener su núcleo duro de apoyo de cara al proceso político que desembocará en las presidenciales de 2027.
Entre los votantes desencantados, el diagnóstico es contundente: el 91% considera que el rumbo del Gobierno perjudica a los sectores más vulnerables, mientras que el 89% sostiene que el ajuste no “valió la pena”. El dato revela un desgaste en el contrato original con parte del electorado que apostó por el cambio y hoy siente que el esfuerzo no se tradujo en mejoras palpables.
Los resultados del QMonitor exhiben un combo complejo: deterioro de las condiciones de vida, empeoramiento de las expectativas y pérdida de apoyo entre un sector de los propios votantes de Javier Milei, en un contexto de alta sensibilidad social.
Con más de un año por delante antes de que se encienda formalmente el calendario electoral, los números de QSocial Big Data se transforman en una señal de alerta temprana para el Gobierno, que enfrenta el desafío de estabilizar la economía sin seguir erosionando el humor social ni su base política de apoyo.

