Estudio revela vínculo entre uso del celular y malestar emocional

NewsITe
Un nuevo estudio realizado en escuelas secundarias de la Ciudad de Buenos Aires encendió una luz de alarma sobre el uso del celular entre los y las adolescentes. De acuerdo con la investigación, los estudiantes pasan en promedio 6 horas y 10 minutos diarios frente a la pantalla del teléfono, y cuatro de cada diez presentan al menos una señal de alerta en indicadores de bienestar socioemocional, como ansiedad, depresión o somnolencia diurna.
El trabajo, titulado “Monitoreo de tiempo de pantalla y salud mental en estudiantes de nivel secundario de la Ciudad de Buenos Aires”, fue elaborado por el Ministerio de Educación porteño en conjunto con el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA). El relevamiento se realizó entre abril y julio, con una muestra representativa de 3.261 estudiantes, y se apoyó en los propios sistemas de monitoreo de iOS y Android para medir el tiempo de pantalla de manera objetiva.
En términos concretos, las más de seis horas diarias equivalen a un cuarto del día dedicado al celular, lo que se traduce en unos 92 días completos al año. El uso crece con la edad: los alumnos de 4.º año registran en promedio 51 minutos más de pantalla que los de 1.º, y en los casos más extremos se superan las 11 horas por día. También se observaron diferencias según el nivel socioeconómico: los sectores más vulnerables pasan alrededor de una hora y media más frente al celular que los del quintil más alto.
Ansiedad, depresión y somnolencia: señales que preocupan
El estudio evaluó cuatro indicadores de salud mental: ansiedad generalizada, depresión, somnolencia diurna y uso problemático del smartphone. Para ello se utilizaron cuestionarios estandarizados y validados internacionalmente, como el GAD-7 (ansiedad), PHQ-8 (depresión), PDSS (somnolencia diurna) y SmAS-SV (uso problemático del celular). Las respuestas de los estudiantes permitieron identificar la presencia de señales de alerta en cada dimensión.
Los resultados muestran que el 31% de los adolescentes presenta indicadores de alarma en ansiedad; el 38%, en depresión; el 37%, en somnolencia diurna; y el 25% en uso problemático del celular. Sumados, implican que cuatro de cada diez estudiantes tienen al menos una señal preocupante vinculada a su bienestar socioemocional. En los casos más críticos, el tiempo de pantalla es todavía mayor: se registran hasta 49 minutos extra entre quienes muestran más síntomas de depresión y 46 minutos adicionales en quienes tienen un uso problemático del teléfono.
Diferencias por género, edad y hábitos digitales
La investigación también detectó brechas claras entre varones y mujeres. Ellas presentan promedios más elevados en los cuatro indicadores evaluados, con diferencias particularmente marcadas en ansiedad y depresión. Además, las estudiantes pasan en promedio 30 minutos más por día frente a la pantalla que sus pares varones, lo que sugiere una exposición mayor tanto al contenido digital como a sus posibles efectos.
Otro dato relevante es el rol de las aplicaciones de consumo masivo. TikTok aparece como la plataforma dominante entre los jóvenes. Entre quienes la señalan como su app principal, el tiempo total de pantalla asciende a 6 horas y 34 minutos diarios, por encima del promedio general. Especialistas advierten que el diseño de este tipo de redes, con videos cortos y reproducción automática, favorece el uso compulsivo y dificulta la desconexión.
La respuesta oficial y el debate sobre el aula sin celulares
En este contexto, el Gobierno porteño defendió las medidas que viene impulsando para limitar el uso de dispositivos en las escuelas. “El objetivo es claro: recuperar la atención en el aula, fomentar la socialización cara a cara durante los recreos y garantizar que la tecnología se use exclusivamente con un fin pedagógico planificado y supervisado por los docentes”, afirmó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, al referirse a la prohibición del uso del celular en clase.
La ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel, destacó a su vez la iniciativa Compromiso Familiar, mediante la cual más de 100 mil familias se comprometieron a reducir el tiempo de pantalla en el hogar. “El arte, el deporte y la naturaleza son aliados para sacar a los chicos de las pantallas. Si pasan tanto tiempo conectados, ¿con qué nivel de atención llegan a las aulas? Hay algo que tenemos que empezar a hacer, y eso es entre todos”, remarcó.
“La escuela debe volver a ser un espacio de aprendizaje, juego y diálogo, libre de la dependencia de las pantallas”, sostuvo Jorge Macri al respaldar las restricciones al uso del celular en las aulas porteñas.
El informe aclara que se trata de un estudio descriptivo y transversal, es decir, que permite observar asociaciones entre tiempo de pantalla y malestar emocional, pero no probar causalidad directa. Aun así, los datos aportan evidencia clave para un debate que ya atraviesa a familias, escuelas y especialistas: cómo equilibrar el acceso a la tecnología con la protección de la salud mental y la calidad de los aprendizajes en la adolescencia.

