Bronquitis: síntomas, causas y cómo se trata

Bronquitis: qué es y por qué vuelve a estar en agenda

Ilustración vinculada a cuadros de bronquitis

NewsITe

La reciente internación de la actriz y conductora Mirtha Legrand por un cuadro de bronquitis volvió a poner en primer plano una enfermedad respiratoria muy frecuente en la Argentina, sobre todo en épocas de bajas temperaturas. Se trata de una inflamación del revestimiento de los bronquios, los conductos que llevan el aire hacia y desde los pulmones.

La bronquitis puede presentarse en forma aguda, de comienzo repentino y corta duración, o evolucionar como una afección crónica, de larga data, muchas veces asociada al tabaquismo y comprendida dentro de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Conocer los síntomas de alerta y las causas que la provocan es clave para consultar a tiempo y evitar complicaciones.

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Bronquitis aguda y crónica: diferencias clave

De acuerdo con referencias médicas internacionales, la bronquitis aguda suele aparecer luego de un resfrío u otra infección respiratoria. Es muy común y también se la conoce como “catarro de pecho”. En la mayoría de los casos mejora en una semana a diez días, sin dejar secuelas, aunque la tos puede persistir durante varias semanas.

La bronquitis crónica, en cambio, es más grave: se trata de una irritación o inflamación constante del revestimiento de los bronquios. Se la define como una tos productiva (con flema) que dura al menos tres meses y se repite durante, por lo menos, dos años consecutivos. Suele requerir control médico permanente y forma parte del conjunto de enfermedades agrupadas como EPOC.

Síntomas frecuentes y signos de alarma

En la bronquitis aguda los síntomas suelen comenzar como un catarro común, pero se concentran en la vía aérea baja. Entre los más habituales se encuentran:

  • Tos persistente.
  • Producción de mucosidad (esputo), que puede ser transparente, blanca, amarillenta, grisácea o verdosa.
  • Dolor de garganta y malestar general.
  • Dolor de cabeza leve y dolores musculares.
  • Fiebre ligera y escalofríos.
  • Fatiga o sensación de “cansancio fácil”.
  • Molestia u opresión en el pecho.
  • Falta de aire y silbidos al respirar (sibilancias).

Aunque lo más frecuente es que estos síntomas mejoren en pocos días, la tos puede extenderse varias semanas. En el caso de la bronquitis crónica, la clínica se repite y tiende a empeorar en determinados momentos del año, con tos, flema, fatiga, malestar en el pecho y dificultad para respirar.

Es importante consultar de inmediato a un profesional de la salud si la tos se acompaña de fiebre mayor a 38 °C, si aparece sangre en el esputo, si la falta de aire es intensa o progresiva, o si se suman signos como palidez extrema, labios o uñas azuladas y confusión o dificultad para concentrarse.

Causas, factores de riesgo y prevención

En la gran mayoría de los casos, la bronquitis aguda es causada por virus, los mismos que provocan resfríos o gripe. Estos virus se transmiten de persona a persona a través de gotitas respiratorias que se dispersan al toser, estornudar o hablar, o bien por contacto con superficies contaminadas y posterior contacto con la boca, la nariz o los ojos.

Los antibióticos no resultan útiles frente a la bronquitis viral, por lo que su indicación queda reservada únicamente para casos en los que el médico sospeche una infección bacteriana asociada. El tratamiento suele centrarse en aliviar los síntomas, mantener una buena hidratación y, en algunos casos, utilizar broncodilatadores o antiinflamatorios indicados por el especialista.

La causa principal de la bronquitis crónica es el hábito de fumar cigarrillos. También contribuyen la exposición prolongada a contaminación ambiental, polvo, humos o gases tóxicos en el ámbito laboral, así como el reflujo gastroesofágico severo, que irrita la garganta y favorece los episodios repetidos.

Quiénes tienen mayor riesgo de padecer bronquitis

  • Personas fumadoras o que conviven con fumadores.
  • Adultos mayores, bebés y niños pequeños, con defensas más vulnerables.
  • Trabajadores expuestos a irritantes pulmonares, como granos, textiles o sustancias químicas.
  • Personas con baja resistencia general o enfermedades que comprometen el sistema inmunitario.
  • Quienes padecen reflujo gástrico con episodios frecuentes de acidez intensa.

Ante una tos que se prolonga más de lo habitual, cambia de características o se acompaña de falta de aire, siempre es recomendable una consulta médica para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.

La internación de figuras públicas por afecciones respiratorias funciona como recordatorio de la importancia de no minimizar los síntomas, evitar el tabaco, vacunarse contra la gripe y mantener medidas básicas de prevención, como el lavado de manos y la ventilación de ambientes. La bronquitis, detectada y tratada a tiempo, suele tener buena evolución.

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