Ocho años del inicio de una era histórica en la Selección

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Hace exactamente ocho años, Lionel Scaloni dirigía por primera vez de manera oficial a la Selección argentina mayor. Lo que comenzó como un interinato, en medio de uno de los momentos más difíciles del combinado nacional tras la salida de Jorge Sampaoli, se transformó con el tiempo en el ciclo más exitoso de la historia albiceleste.
Designado inicialmente solo para afrontar una serie de amistosos ya programados, Scaloni cosechó cuatro triunfos, un empate y una derrota en esa primera ventana de pruebas. En noviembre de 2018 fue ratificado como entrenador principal, pese a las críticas por su corta trayectoria como DT. La apuesta, sostenida por el respaldo de dirigentes y referentes del plantel, terminaría marcando una era.
El debut se produjo con una goleada 3 a 0 frente a Guatemala en el estadio Los Ángeles Memorial Coliseum, en Estados Unidos. Aquella noche marcaron Gonzalo “Pity” Martínez, de penal, Giovani Lo Celso y Giovanni Simeone. Más allá del resultado, lo que generó expectativa fue la renovación: caras nuevas, energía fresca y una propuesta de juego que buscaba cortar con la inercia de las tres finales perdidas entre 2014 y 2016.
La reconstrucción tras las finales perdidas
La Selección llegaba golpeada después de caer en la final del Mundial Brasil 2014 ante Alemania y en dos definiciones consecutivas de Copa América frente a Chile (2015 y 2016). La sensación de ciclo cerrado sobre una generación histórica exigía una reconstrucción profunda. Scaloni optó por un esquema 4-3-3 y comenzó a delinear una nueva columna vertebral.
En su primer once aparecieron Gerónimo Rulli en el arco; Renzo Saravia, Germán Pezzella, Ramiro Funes Mori y Nicolás Tagliafico en defensa; Giovani Lo Celso, Leandro Paredes y Exequiel Palacios en el mediocampo; y un tridente ofensivo integrado por “Pity” Martínez, Giovanni Simeone y Cristian Pavón. Ese mix entre futbolistas consolidados y apuestas de proyección marcó el inicio de un proceso que priorizó el compromiso y la competitividad interna.
Del desahogo en el Maracaná al Mundial de Qatar
El primer gran grito se dio en 2021, con la obtención de la Copa América en Brasil. En el mítico estadio Maracaná, la Selección liderada por Lionel Messi venció 1 a 0 al local con gol de Ángel Di María y cortó una racha de 28 años sin títulos. Esa conquista no solo significó alivio para el plantel y la hinchada, sino que consolidó definitivamente la figura de Scaloni al frente del grupo.
En 2022 llegó el punto más alto: la consagración en el Mundial de Qatar. Tras un arranque inesperado con derrota frente a Arabia Saudita que puso fin a una racha de 36 partidos invictos, el equipo reaccionó y se encaminó hacia una campaña inolvidable. La final ante Francia, que terminó 3-3 y se definió 4-2 en los penales, quedó grabada como una de las más emocionantes de la historia de los mundiales.
Más títulos y un legado que trasciende resultados
Entre ambos hitos, la Selección también sumó la Finalissima 2022 ante Italia, campeona de la Eurocopa. En Wembley, Argentina se impuso 3 a 0 con tantos de Lautaro Martínez, Ángel Di María y Paulo Dybala, en una verdadera exhibición de fútbol que reforzó la idea de un equipo confiado, protagonista y con identidad.
El ciclo dorado se extendió con la Copa América 2024, donde Argentina volvió a coronarse sin derrotas, esta vez ante Colombia. En una final pareja y tensa, marcada por la salida de Messi por lesión, Lautaro Martínez apareció en el minuto 112 del alargue para sentenciar el 1-0 y levantar un nuevo trofeo continental bajo la conducción de Scaloni.
- Campeón de la Copa América 2021 en Brasil, después de 28 años sin títulos.
- Ganador de la Finalissima 2022 frente a Italia en Wembley.
- Campeón del Mundial Qatar 2022 ante Francia, en una final histórica.
- Bicampeón de América con el título en la Copa América 2024.
En apenas ocho años, Lionel Scaloni se convirtió en el técnico más ganador de la historia de la Selección argentina, construyendo un grupo unido, competitivo y con una fuerte mentalidad ganadora.
La última gran campaña lo llevó nuevamente a una final del Mundial, en la que Argentina cayó ajustadamente 1-0 ante España. Más allá de ese resultado y de las dudas que puedan surgir sobre los próximos pasos del entrenador, el legado de Scaloni tras ocho años al mando es innegable: títulos, identidad de juego, renovación generacional y un clima interno que devolvió al seleccionado nacional a la primera línea del fútbol mundial.

