Graciela Stéfani defendió a Cris Morena tras la escena viral de Margarita

NewsITe
La actriz Graciela Stéfani, recordada por su entrañable villana Malala en Floricienta y en su continuación Margarita, reflexionó sobre el cierre definitivo de su personaje y se refirió a la polémica escena de la tercera temporada de la ficción producida por Cris Morena, que muchos usuarios en redes vincularon al presidente Javier Milei.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Stéfani destacó el impacto intergeneracional de la historia: señaló que la serie sigue sumando nuevas audiencias, primero gracias a las repeticiones y a YouTube, y ahora a partir del reboot llevado adelante por HBO. Para la actriz, el fenómeno se explica por el mundo mágico, el humor y los mensajes familiares que caracterizan al universo creado por Cris Morena.
Con el final de la tercera y última temporada de Margarita, la intérprete confirmó que Malala no volverá a aparecer. Aseguró que se trata de un personaje “entrañable” tanto para ella como para el público y admitió que siente tristeza al pensar que esa etapa terminó. Pese a ello, remarcó que se queda con la gratitud por la oportunidad de haber construido una villana tan popular dentro de la televisión argentina.
Stéfani también reconoció que, durante un tiempo, le preocupó quedar encasillada en ese rol. Contó que hubo momentos en que la asociaban exclusivamente con Malala y eso podía cerrar otras puertas laborales. Sin embargo, con el tiempo cambió de perspectiva y decidió agradecer el reconocimiento del público. Según relató, a partir de ese cambio comenzaron a llegarle propuestas muy distintas al perfil de la villana, lo que le permitió mostrar otras facetas como actriz.
La frase sobre “un presidente villano” y las acusaciones contra Milei
La controversia surgió por una escena de la última temporada de Margarita, narrada por Isabel Macedo, en la que se menciona que un “presidente puede ser un villano”. En redes sociales, varios usuarios interpretaron esa línea como un mensaje político dirigido al gobierno de Javier Milei y acusaron a Cris Morena de incluir una crítica velada al oficialismo. La discusión rápidamente se volvió viral y ocupó espacio en portales de espectáculos y política.
Consultada sobre si cree que la frase fue pensada como un ataque directo al Presidente, Graciela Stéfani fue tajante al descartar esa lectura. Sostuvo que no considera que Cris Morena incluya mensajes partidarios en sus programas ni que la productora tenga la intención de intervenir de manera explícita en el debate político. Afirmó que, por lo que la conoce, su interés está puesto en las historias, los personajes y el universo emocional de los chicos y las familias.
La actriz interpretó la coincidencia con la coyuntura como algo fortuito, pero al mismo tiempo valoró el carácter intuitivo y visionario de Cris Morena. En su mirada, la productora puede haber captado climas sociales o tensiones de época sin proponerse hacer un comentario directo sobre la política actual. De este modo, relativizó la polémica y buscó correr el foco de la confrontación partidaria para devolver la discusión al plano de la ficción y del mensaje más amplio de la serie.
“No creo que Cris Morena le quiera decir nada a Milei, te soy honesta. No creo que ponga en sus programas nada que tenga que ver con lo partidista, con la política. Fue casual y coincide; lo que pasa es que ella es visionaria y muy intuitiva”, señaló Graciela Stéfani.
Mientras Margarita se despide de la pantalla con altos niveles de conversación en redes sociales, el legado de Malala y del universo creado por Cris Morena se consolida como parte de la memoria colectiva de varias generaciones de televidentes argentinos.

