Una tragedia clásica en una escuela del fin del mundo

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“Hamlet de Patagones” propone una relectura bien argentina del clásico de William Shakespeare. Escrita y dirigida por Analía Tarrío Lemos, la obra lleva al príncipe danés al último rincón de la Patagonia, donde se convierte en un estudiante de intercambio que llega a la única escuela que sigue funcionando en la zona. Desde ese territorio desolado, la pieza indaga en las tensiones entre identidad, poder y colonización cultural.
Lejos de la corte de Elsinor, este Hamlet contemporáneo se enfrenta a un sistema educativo rígido, cargado de reglas, tradiciones y saberes heredados. En ese ámbito, lo distinto es rápidamente puesto bajo sospecha. El joven extranjero debe adaptarse a un entramado de normas que, más que integrarlo, buscan modelarlo, mientras las voces de los pueblos originarios sobrevuelan la escena como un coro que anticipa la tragedia.
Los personajes del original shakespeariano aparecen transformados en figuras que habitan la escuela patagónica: docentes, autoridades, compañeros y empleados que encarnan fuerzas en pugna. Cada uno representa una forma de ejercer el poder, reproducir el adoctrinamiento o resistirlo, en un contexto donde la colonización cultural se filtra tanto en los contenidos de aprendizaje como en los rituales cotidianos.
Identidad, adoctrinamiento y cuerpos en escena
La propuesta de Tarrío Lemos no se limita a trasladar el texto a otro lugar y tiempo: pone en cuestión cómo se construyen las identidades cuando lo diferente es catalogado como “extranjero”. La obra revisa los mecanismos con los que se intenta homogeneizar lo diverso y problematiza la herencia de costumbres y ritos que se sostienen sin reflexión crítica. En ese sentido, el dispositivo escolar funciona como metáfora de una sociedad que, al mismo tiempo que se piensa plural, reproduce lógicas de control.
En lo escénico, la actuación se aleja del registro realista. El elenco trabaja con una corporalidad exagerada, gestos grotescos y movimientos retorcidos, recursos que acentúan el clima de extrañeza y opresión. Esa estética permite que las tensiones internas del protagonista y el peso de la tragedia se vuelvan visibles en los cuerpos, más allá de las palabras. La escuela patagónica se vuelve entonces un territorio casi fantasmático, atravesado por la memoria de los pueblos originarios y por los ecos del texto clásico.
- Relectura de Hamlet situada en una escuela desolada de la Patagonia.
- Reflexión sobre colonización cultural, adoctrinamiento y diferencia.
- Interpretaciones físicas y grotescas que rompen con el realismo tradicional.
- Presencia de las voces originarias como marco simbólico de la tragedia.
Funciones, elenco y proyección en festivales
“Hamlet de Patagones” fue seleccionada para el “Festival Shakespeare” 2025 y para el ciclo “Hamlet en versiones” 2026, lo que confirma el interés que despierta esta mirada local sobre uno de los textos más revisados del teatro universal. La pieza dialoga con otras adaptaciones contemporáneas, pero se distingue por su fuerte anclaje en la geografía y la historia cultural argentina.
El elenco está integrado por Omar Kuhn, Laura Manghi, Lucas Krutnik, Irvin Meza, Fernando Naval y Julieta Barletta, bajo la dramaturgia y dirección de Analía Tarrío Lemos. La obra se presenta en Área 623, ubicada en Pasco 623, Ciudad de Buenos Aires. Las funciones están programadas los sábados de septiembre a las 21 y los domingos de octubre a las 20, con un estreno previsto para el sábado 5 de septiembre. La duración es de 105 minutos.
“Hamlet de Patagones” interpela la forma en que miramos lo distinto y nos invita a pensar qué tradiciones elegimos sostener y cuáles es necesario revisar.
Con esta versión situada en la Patagonia, Shakespeare vuelve a convertirse en una herramienta para pensar el presente. La obra instala en la escena porteña una pregunta incómoda pero necesaria: qué ocurre cuando lo ajeno irrumpe en un sistema que prefiere la repetición antes que la diversidad. En esa tensión, el eco de la tragedia clásica encuentra un nuevo y potente sentido.

